El rincón de Hettar&Hatta Relatos, noticias, sueños, anecdotas…Nuestra vida.

11abr/126

Encuentros rúnicos 2012 – mi visión personal

Publicado por Ender

Hola a todos. Soy Ender y os voy a contar como viví los encuentros rúnicos de este año, 2012. El jueves nos juntamos Hettar, David y yo frente a la cervecería Manneken. Cuando ibamos a salir, nos llamó Edgar pidiendo que fueramos a buscárlo así que lo hicimos.

Primer día de rúnicos

Creo que llegamos a Errenteria a eso de las diez y media de la mañana. La inscripción pintaba tal que así:

Nos gritaron un poquito, rollo militar, que a ver de donde veníamos y eso. Yo me puse nervioso porque no estoy acostumbrado a que me griten pero intenté dar la talla y responder a las preguntas. Algunos nos merecemos que nos traten mal de vez en cuando. Cuando nos inscribimos, salimos a la calle y nos hicimos una foto.

Hettar y David me pidieron que me pusiera serio pero no me salió de ahí.
Después fuimos a dejar las cosas a los domirtorios, por llamarlos de alguna forma. Mientras llegamos había ruido de metralletas y Cesar me disparó con una pistola nerd. Por lo visto la organización estaba metiendo a la gente en grupos y les hacían correr como si estuvieran en un campo de batalla. Nosotros entramos por nuestra cuenta, pero la verdad es que me pareció muy divertido.
Después fuimos al Stick.

De izquierda a derecha, Javi, David, Hettar, Dorleta e Iratxe. Yo me pedí un batido, que es lo que todo el mundo debería beber por las mañanas. Los demás cerveza y David un té, mientras esperábamos a que fueran las doce para pedirnos un cócktail temático. El de este año tenía forma de misil y se llamaba Bigmama. Estuvimos un buen rato en el bar y le cantamos feliz cumpleaños a Wyand, versión parchís. Aquí un par de fotos:

Ese día me comí medio pollo asado. El pollo entero costaba siete euros, lo compartí con Berduke. Le digimos al camarero que nos aplicara el descuento de las jornadas y nos dijo que ya estaba aplicado. Al salir, en la puerta del sitio, vimos un cartelito que decía: "pollo asado a siete euros". ¡Toma descuento!, pensé. Pero me dio un poco igual porque al fin y al cabo, siete euros por un pollo asado no es mal precio y me había llenado.

A la tarde me senté en una mesa mientras Hettar y Guarramón jugaban a Malifaux. Estaba un poco disperso así que me dediqué a hacer dibujos. Primero le hice un dibujo a Guarramón, pero no le gustó nada y se enfadó. Así que le escribí un carta para que se le pasara el enfado.

También hice otros dibujos a los que les saqué fotos, pero no quiero aburriros con mis movidas. Aquí tenéis una foto de los chicos jugando a Malifaux.

Después de hacer los dibujos, echamos una entre todos y Edgar me ganó porque tenía la caja de pandora. El juego creo que está bien, pero para este tipo de wargames de llevar pocos personajes, prefiero Heroclics o Heroscape, juegos mucho mas sencillos y que no exigen tener algo así como un doctorado en reglas para poder jugar.

Y del primer día ya no hay mas fotos porque guarde la cámara. Resumiendo, después fuimos a cenar al Blue Chip y me bebí media botella de vino con Serradilla. Después algunas cervezuelas por ahí, pero no me emborraché. De esa noche destacaría la historia que me contó Mediavilla sobre como se eligió la banda sonora del Skyrim. Buena historia, aunque no se hasta que punto será cierta.

Segundo día de rúnicos

El segundo día me levanté a las doce, no soy muy madrugador. Me di una ducha refrescante y cuando subí, vi como Hettar perdía a Fary Tale por ir solo a dragones. Ese día fuimos a comer a una pizzería y le gastamos muchas bromas a Mediavilla por haber metido todo su equipaje en una taquilla y haber perdido la llave. A la vuelta bajé a descansar un poco y cuando subí, el polideportivo pintaba tal que así:


Dos partidas interminables a las que fue imposible unirse. Primera foto: César, David, Kiss, Geo y Goliath jugando un Dominion. Segunda foto: Hettar, Zohiartze y Turri jugando a Anima, el juego de cartas. Como la cosa iba para largo, Berduke y yo nos pusimos a jugar a Mr. Jack, un juego que me gustó mucho. Es para dos jugadores. Uno de los jugadores es Jack el Destripador y el otro es un detective que le persigue. El objetivo del primero es fugarse de londres sin ser descubierto y el objetivo del segundo es descubrir cual de los ocho personajes en juego es Jack. Un juego de pensar mucho y tremendamente estimulante. Recomendable al cien por cien. Aquí el culo de Berduke y la gente maja de recepción:


Mediavilla encontró la llave y a media tarde esta era la vista panorámica.

Después jugué con Hettar un par de partidas mas a Mr. Jack. A Hettar también le moló el juego. Guarramón y Edgar jugaron a Malifaux, está vez de manera mas profesional.

Después de sacar las fotos bajé a las habitaciones a por nosequé y me encontré con Dario tocando la guitarra.

Así que me uní a él y estuvimos echándonos unos temazos.
Ese día fui a cenar con Dorleta, Javi, Mediavilla y Edgar. A un chino. Me puse hasta los topes y bebí mucho. Esa noche bebí: media botella de vino, una copa de orujo, cuatro birras, dos gintonics y dos tequilas. Después vomité en el rio.

Tercer día de rúnicos

Espero que os hayan gustado las fotos porque, sencillamente, ya no hay mas. Estaba muy resacoso y con mal ánimo, así que no hice mas fotos. ¡Oooooh! El sábado amanecí con el mundo sobre mi cabeza. Estuve treinta minutos en la ducha. La gente entraba al retrete y veía a un ser flaco y desnudo bajo el chorro de agua, que les decía cosas en algún idioma gutural extraño. Cuando subí al polideportivo no vi a ningún colega así que me senté en el primer sitio que vi, al lado de un chico gallego que me dijo: "tienes mala cara". Yo asentí como pude y me dio un ibuprofeno y un almax, medicinas que me devolvieron a la vida, así que si me lees, ¡Gracias tío!
Después bajé al pueblo y me tomé un té con la cuadrilla mientras todos se descojonaban de mi estado, ¡Y con razón! Ese día comí en el Blue Chip.

Por la tarde testeamos el juego de Zombis de dados que se había comprado Edgar y lo preparamos para que fuera un juego de beber. Jugamos algunos Bangs y después un Dixit en el que no lo hice nada mal. David se picó en una partida de Bang porque yo lo maté sin darle tiempo a jugar (me tocaron buenas cartas y fui un cabrón). Me dijo textualmente: "Ender, desde hoy hasta el día en que me muera, siempre iré a por ti en cualquier juego de mesa. Me da igual el juego al que estemos jugando, parchís, damas, lo que sea. Iré siempre a por ti."

La maldición de David me caló ondo. Por la noche pedi unas pizzas con Kiwi. El pizzero me estafó dos euros. Me dijo que no tenía cambios y que si quería se volvía con las pizzas. Quizás lo mas correcto habría sido pedirle el número de su jefe y contárselo todo, pero todavía no soy esa clase de hombre, así que lo perdoné y le regalé dos euros por la cara. ¡Y eso que tenía pensado darle un euro de propina!

Después jugué al REV de Bioshock. Me tocó hacer party con Berduke y me lo pasé muy muy bien. Llevé a Ana Culeppete, una artista de Rapture. La llevé como si fuera una pija redomada que no se creía lo de los Splicers, pero que por contra, tenía ciertas ideas reformistas y necesitaba un aval para su revolucionaria obra de teatro. Llevé la contraria a muchos jugadores, sobre todo a los que gritaban e insultaban a los demás, no soporto a la gente que acapara la acción en los REV. Quizás por eso, cuando salí de la fiesta privada, cuatro jugadores se me echaron encima y me mataron. Luego yo me piqué porque me pareció muy injusto. La gente no se mata porque una pija le lleve la contraria. Turri se enfadó conmigo. Del REV cabe destacar las interpretaciones de Goliath como Big Daddy y de Helena como Little Sister. ¡Lo hicieron muy bien!

Esa noche no bebí tanto, solo un vaso de calimocho. Por la noche solo dormí dos horas. La pasé jugando a Sí señor oscuro con unos chavales muy majos de por ahí, entre los que estaban Locko y Zohiartze. A las diez de la mañana Zohiartze y yo jugamos a la Rueda Hamster y nos reímos mucho. A las once de la mañana me eché a dormir en el colchón hinclable de Guarramón mientras todo un destacamento observaba nuestro dormitorio desde la cafetería. Como me daba vergüenza que me vieran sobando, me eché una chaqueta por la cara y no se como no me ahogué.

Cuarto día de rúnicos

El cuarto día fue el horror en persona. Mi estomago estaba muriendo. Toda la comida basura y el alcohol ingerido y expulsado por la boca pasaron factura. Me dolía así que apenas comí nada en la comida de cierre de Rúnicos, aunque el menú me pareció muy acertado. Después... ¡Un poco de ejercicio físico! Me quedé a recoger con los chicos de Atlas. Lo pasé bastante bien llevando tablones y cacharros de un lado para otro mientras vi como las figuritas de origami que había hecho y dejado por ahí durante las jornadas, ahora estaban por el suelo muertas y pisoteadas. Hettar, David y yo sudamos bastante bastante. A media tarde, cogimos el coche con muy buen sabor de boca y volvimos al agujero (Pamplona). Fueron unas muy buenas jornadas.

Conclusiones

Me gustan los rúnicos porque es de los pocos días del año en los que no me siento tremendamente solo. Cosas que hice mal: fumar y ocultárselo a Etxepare y picarme en el vivo de Bioshock. Cosas que hice bien: sonreir se me da bien. ¡El año que viene mas y mejor! Un saludo a toda la gente que conocí y un año mas, muchas gracias a la organización. ¡Hasta el año que viene!

Blogger PostGoogle+TuentiFacebookTwitterTumblrLinkedInWordPressGoogle ReaderBookmark/FavoritesGoogle GmailEmailPrintShare
10abr/124

Estoicas señales de inicio

Publicado por Hettar

Buenas tardes a todos. Espero que todos vosotros hayáis pasado unas agradables vacaciones de Semana Santa (los que las habéis tenido). Si queréis contarnos un poquillo, ya sabéis que estaremos encantados de leer vuestros comentarios, publicar vuestras historias o encontrarnos por los bares para que nos contéis todas las divertidas anécdotas que hayáis vivido.

Yo y algunos de mis compañeros hemos andado muy liados. Como algunos sabréis, he vuelto a meterme en la junta directiva de Alter Paradox, junto con David y Ender. Y junto con muchos socios de la misma asociación hemos estado 4 días fantásticos en Errentería, en las jornadas Encuentros Rúnicos que se celebran cada año. http://encuentrosrunicos.com.

Todos los años os hablo un poquillo de estar jornadas. Incluso el año pasado hice un vídeo. Pero este año no será así, ya que Ender me ha prometido que va a preparar un informe sexy sobre las jornadas, así que esperaremos a que lo escriba.

Así que básicamente me quedo con ayer lunes, que simplemente disfrutamos de una agradable tarde llena de chucherías, xbox, birritas y sofá y la vuelta a la rutina de hoy.

Mando en mano, ayer David, Ender, Zohiartze y un servidor hicimos un campeonato de Soul Calibur 4. De los 3 torneos completos que hicimos, David gano 2 con un personaje basado en Astharoth y Ender el 3º con un personaje basado en Kilik. El resto de los personajes fueron eliminados por completo, menos los del tercer torneo, ya que Ender decidió no eliminarlos. Una tarde relajada mientras hablábamos de chorradas.

Y llegamos por fin al punto importante que quería escribiros hoy.

La vuelta a la rutina no ha sido ningún duro golpe. Simplemente despertar de un sueño más largo, o de una resaka más light. Todo ha ido según lo establecido por el patrón de la vida social habitual, hasta que he bajado a comer a casa. Iba con la motillo frenando cerca de un radar, cuando, por el rabillo del ojo, me he fijado en un contenedor rojo en la parcela donde se elevará mi futura casa que no estaba antes de semana santa. Por lo que solo he podido sonreír, parece que ya por fin en un futuro inminente empezarán a construir. Y que queréis que os diga, es un alivio tras estos últimos 3 meses de pago sin ver avances.

Así que así entramos en Abril tras semana santa, con una sonrisa, descansado y con ganas de todas las festividades que tengo planeadas este mes y de las que os iré hablando poco a poco. Nos vemos!

Blogger PostGoogle+TuentiFacebookTwitterTumblrLinkedInWordPressGoogle ReaderBookmark/FavoritesGoogle GmailEmailPrintShare
Etiquetado con: , 4 Comentarios
27mar/120

Vuelta en bici

Publicado por Hettar

Hoy cuando he llegado a casa me ha entrado un poco ansia de estar solo. Es uno de esos momentos que tenemos todos en los que queremos estar un poco solos con el mundo para poder escuchar nuestros pensamientos tranquilamente. Así que me he cambiado y me he ido a dar una vuelta con la bici por ahí un rato.

A pesar de que poco a poco la primavera empieza a notarse, aun hace un poco de fresquillo. Aunque con un jersey y el ejercicio es suficiente para no enfriarme. Personalmente me gusta más cuando las noches son más frías, me permite respirar hondo el aire helado y oxigenar un poco más mi cerebro, pero el truco de la vida es apañarse con lo que hay en el momento. Y en medio del recorrido me he tumbado un rato en un banco para ver las estrellas.

Al rato he empezado a contar estrellas.Como podéis ver esta algo nublado y apenas se ve algo en la foto, pero he estado tumbado un buen rato, así que he podido ver alguna que otra. Una por cada idea que pasaba por mi cabeza, ya que había salido a fin de cuentas para pensar unas cosas a las que últimamente estoy dando vueltas de cómo solucionar. Cuando llevaba ya un buen número de estrellas he decidido que ya estaba bien por hoy, así que me he levantado y me he vuelto a casa.

Y tras una ducha, una tortilla de atún y un vaso de leche he decidido contaros un poco mi final del día. Estos 40 minutillos que me han refrescado un poco las ideas.

Ahora os dejo, voy a leer un ratito antes de dormir. Me alegro de volver a veros por cierto. Siempre me alegro.

Blogger PostGoogle+TuentiFacebookTwitterTumblrLinkedInWordPressGoogle ReaderBookmark/FavoritesGoogle GmailEmailPrintShare
8feb/120

Las hipotéticas aventuras de Hettar y Ender – Parte 2

Publicado por Ender

Cuando Marcos me dijo que me financiaría para jugar al poker, simplemente bromeó. No lo dijo en serio y es lógico, sería una locura hacerlo y lo comprendí. Hettar me dio ánimos, y comprendí que el dinero no está para jugárselo a las cartas. En el fondo no me importaba mucho. Apuré lo que quedaba de mi cerveza y me levanté para ir al baño. Allí, en el baño, conocí a un hombre que dijo llamarse Roberto. Estaba apoyado junto al lavabo. Al principió me sorprendió ver a un tío tan raro. Me dijo que me estaba esperando. Era del este. Llevaba un anorak raído y un gorro de lana sucio. Tenía las cejas pobladas y la tez muy pálida.

-No he podido evitar oír tu conversación -me dijo con un acento característico-. Tu quieres jugar al poker sin riesgos y yo quiero hacer una inversión arriesgada.  Se que te llamas Ender, llevo un tiempo observándote. Estas harto de todo. Vas de casa a la universidad y de la universidad a casa. Tu necesitas adrenalina y yo puedo dártela.

Sus palabras me sonaron muy extrañas y me incomodó bastante la idea de que ese ruso me hubiera seguido durante vete a saber cuanto tiempo.

-Hay una limusina esperándote dos manzanas mas allá. Esta noche se juega un torneo de texas hold´em sin límite en el casino de Hendaya. La entrada es muy cara, no te lo puedes permitir. Pero yo sí, y de hecho, ya está pagada. Todo lo que tienes que hacer es subir a la limusina

Me costó un poco reaccionar. Pensé un poco y al final dije:

-Todo esto es muy raro, ¿Me quieres secuestrar?
-No, la limusina que te llevara a Hendaya es una empresa privada contratada. Nadie te secuestrará.
-¿Y si no gano?
-Créeme, -me contestó Roberto- ganarás.

Abrí la puerta para salir del lavabo y justo antes de que fuera a salir, Roberto cerro la puerta con la mano.

-Una cosa mas -dijo- no comentes nada de eso a tus amigos. Intentarán persuadirte para que no vayas, pero créeme, tienes todas las garantías de que no te pasará nada. Vuelve a la mesa, siéntate con ellos y haz como si no pasara nada. Cuando transcurran quince minutos, vete. Recuerda, dos manzanas mas allá, en dirección a San Juan. Te estarán esperando.

Seguí las indicaciones de Roberto y me senté de nuevo en la mesa con mis amigos. Seguí las conversación como si no pasara nada y al cabo de cinco minutos, apuré la segunda cerveza de un trago, me puse la cazadora y salí. Caminé dos manzanas en la dirección que Roberto me había indicado. Se me ocurrió que quizás todo esto solo era una broma de mal gusto y que no habría nadie esperando. Pero no, efectivamente, una limusina estaba aparcada. El chófer se bajo y me abrió la puerta. Era un hombre muy arreglado, vestía con traje y sonreía.

-¿Usted es Ender, verdad? -me preguntó.
-Sí.
-Soy Jesús, de limusinas exprés. Usted ha alquilado una limusina para esta noche, ¿No es así?
-Bueno, eh... -intenté explicarme sin saber que contestar.
-Sí, claro que sí. Tengo que llevarle a Hendaya, ¿Verdad? Al casino. Suba, por favor.

Me sentí algo mas seguro al saber que se trataba de un conductor profesional, y no de uno cualquiera. Cuando subí a la limusina me di cuenta de que me estaba metiendo en algo gordo, pero, ¿Qué queréis que os diga? A uno no le ocurren cosas así todos los días. El viaje a Hendaya fue llevadero. La limusina tenía un minibar que estaba a rebosar. Primero me serví un gintonic. Por cumplir mas que nada, y por entonarme un poco. Después, me serví otro. La ginebra era de calidad y además, ya estaba pagado. Pensé que sería mejor no desperdiciar la ocasión. Luego cerré el minibar y miré un rato por la ventanilla. Todo daba vueltas y sentía una imperiosa necesidad de seguir bebiendo. Así que me tomé un whisky con hielos. No me gustó mucho, porque no estoy acostumbrado al whisky, pero hay que reconocer que tenía textura y sabor. Y así, antes de que pudiera darme cuenta, llegamos al casino. La limusina paró en frente y sin que yo lo pidiera, el chofer se bajo y me abrió la puerta.

-Hasta luego -me dijo- y suerte en el torneo.
-Gracias -contesté.

El casino daba al mar y a la noche soplaba una brisa muy refrescante. Entré en el casino y en recepción me explicaron como funcionaba el torneo. Estaba programado para que durara tres días. Por lo visto era un evento relativamente importante. Estábamos en la madrugada del jueves, así que el torneo acabaría durante la madrugada del sábado. En recepción también me dieron una carta que estaba dirigida a mí personalmente. Decía así:

"Te alojarás en el hotel Estrella. Cuando acabe la primera ronda, la limusina te estará esperando. Todo está pagado. Puedes beber lo que quieras, todo correrá de mi cuenta. Tu preocúpate de jugar lo mejor posible."

No quise darle mas vueltas, ni pensar en los pormenores de la cuestión, ni mucho menos en el peligro. Tenía que jugar y además me apetecía. Me lavé un poco la cara en los lavabos y me mentalicé. El torneó comenzó.

Pasaron dos días y jugué bien. El sábado por la noche tuve mucha suerte y conseguí clasificarme para la mesa final. Solo quedábamos diez jugadores. Había un americano que siempre hacía chistes, y un londinense con sombrero de cowboy. También había un ruso muy serio. Era corpulento y llevaba unas gafas de sol enormes. Nunca hablaba, quizás porque no sabía inglés, que era el único idioma en el que se podía hablar en la mesa. Yo tampoco sabía mucho inglés pero me las apañé.

Jugamos durante dos o tres horas. A las dos de la mañana, la organización hizo un alto y nos dio una hora de descanso. Me acerqué a la barra y sin que yo dijera nada, me sirvieron un gintonic. El camarero me hizo una seña.

-La señorita invita -anunció.

Miré a mi derecha y, en efecto, una mujer rubia con un vestido rojo de lentejuelas me estaba mirando. Era una mujer de unos treinta años, calculé, y bastante guapa.

-Ender, ¿Verdad? -me dijo. Titubeé un rato y al fin contesté.
-Sí, el mismo, ¿Nos conocemos?
-Yo a ti sí, pero tu no a mí. Me llamo Aliona, Aliona Smirnov. He venido a traerte un mensaje. El caballero ruso... El jugador... ¿Como se llama?

Supuse que se refería al ruso que os he mencionado antes. Me giré. Estaba sentado en una mesa, solo, con un buen vaso de vodka. Tenía la misma cara seria y seguía con las gafas de sol puestas.

-¿Aquel? -indiqué ladeando la cabeza en dirección al ruso- ¿André Vorobiov?
-Sí, ese -dijo entonces Aliona-. Está haciendo trampas.
-¿Trampas? Eso es imposible.

No me lo creí. Volví la mirada a mi vaso y pequé un trago. Buena ginebra, debía ser la misma que la de la limusina. Aliona permaneció en silencio unos instantes, dejándome beber. Luego habló de nuevo.

-Te digo que es cierto. Le chivan las cartas que llevan los demás jugadores por un pinganiño. ¿Sabes que el torneo será televisado, no?
-Sí, lo se. Nos han dicho que levantemos las cartas hacia la pequeña cámara que cada jugador tiene en la mesa. Así luego podrán incluirse las jugadas en el vídeo.
-Exacto -dijo ella-. Bien, pues el casino lo esta amañando. Le chivan vuestras cartas a André. El disimula bien, pierde alguna que otra vez a posta. Si no me crees haz la prueba. Ve a alguna mano con malas cartas, verás como te resube todas las apuestas.

El torneo comenzó de nuevo. Hice la prueba tal y como me había indicado Aliona y, en efecto, ella tenía razón. El ruso hacía trampas. Algunos jugadores fueron eliminados. Se me ocurrió que podía delatar al ruso. Pero vaya, tenía un buen montón de fichas y me veía como posible ganador. Si descubría el pastel, quizás el torneo resultaría suspendido. Como mínimo, me reembolsarían la entrada, eso estaba claro, pero... ¿Y mi financiador? El tal Roberto, el me había pagado todo. El hotel, la limusina, hasta las copas. Estaba en una situación crítica. Si perdía, a saber como se lo tomaba Roberto. Pensé que lo mejor sería dejar de mostrar mis cartas a la cámara. Saltarme las reglas. Al fin y al cabo, no había firmado nada que me obligara a hacerlo.

Y así, desde ese momento, jugué sin que la pequeña cámara viera mis cartas. El ruso, André, se mosqueó. Me miraba constantemente y en una ocasión, hasta noté que le temblaban las manos. Sin trampas no era buen jugador, y lo elimine en muy pocas manos. Me hice con todas sus fichas. La organización me llamó la atención. Me recordaron que debía enseñar las cartas a la cámara y les conté que me lo había pensado mejor y que no deseaba hacerlo. Ellos me recordaron que me abonarían una gran comisión por hacerlo, al igual que al resto de jugadores. Pero yo me mantuve firme. Con el montón de fichas del ruso me fue muy fácil ganar el torneo. Estaba hecho. Había ganado mucho dinero.

El tiempo pasó. Me entregaron el cheque, me hicieron algunas entrevistas, me sacaron fotos y todo lo demás. Cuando todo acabó, pensé que ya no tenía mas instrucciones de Roberto. ¿Qué debía hacer ahora? Pensé que quizás, la limusina me estaría esperando fuera del casino. Salí. La limusina no estaba. En lugar de eso, Aliona me esperaba apoyada en el capo de un volkswagen rojo.

-¡Sube! -me gritó- ¡Nos siguen!

Miré a mi alrededor. Todo parecía normal. Un hombre muy grande, otro ruso, vestido de negro y también con gafas de sol, se me acercó mirando.

-Tienes que venir conmigo -me dijo con un acento muy marcado- mi jefe quiere verte.

Miré a Aliona, que me hacia señas para que subiera a su coche. Me encaminé al coche y noté que el ruso caminaba detrás mía, cada vez mas rápido. De pronto empezó a correr y yo también tuve que hacerlo para no ser alcanzado. Todo ocurrió muy rápido. Subí al coche y Aliona arrancó.

-Tenemos problemas -me dijo-. Te buscan. Quieren que les devuelvas el dinero y también me quieren a mí. Te lo explicaré rápidamente. Yo antes trabajaba para ellos, pero me fugué. Sabía lo del torneo y pensé que podía robarles una pizquita.

El coche iba a mucha velocidad, y yo no sabía donde estábamos. Habíamos salido de Hendaya dando tumbos y estábamos en una autopista. Miré hacia atrás. Varias camionetas negras con las lunas tintadas nos seguía. Pensé que la policía no tardaría en aparecer.

-Toma -me dijo Aliona-, toma mi smartphone.  ¿Conoces a Hettar, verdad? Es tu amigo. Él puede ayudarnos. Yo lo conocí hace unos meses, cumpliendo un plan que consistía en conseguir información sobre ti. Queríamos saber si eras el adecuado para reventar el torneo e hicimos algunas preguntas por ahí. Pero muy discretamente. Hettar estaba de vinos esa noche y no creo que me recuerde.  No debes llamarle ahora, es posible que le estén vigilando y deduzcan nuestros planes. Déjale un mensaje de voz en facebook, dile que llamarás entre las seis y las seis y media. Yo daré algunos rodeos y espero llegar a Pamplona a esa hora. Hettar sabrá lo que hacer, se lo conté todo aquella noche.
-¿No dices que estaba de vinos?
-Sí, tendrá que hacer un esfuerzo mental.

Me acurruqué en mi asiento. Descubrí que el volkswagen también tenía minibar y me serví un gintonic. Estaba siendo un buen fin de semana.

 

Blogger PostGoogle+TuentiFacebookTwitterTumblrLinkedInWordPressGoogle ReaderBookmark/FavoritesGoogle GmailEmailPrintShare
1feb/123

Las hipotéticas aventuras de Hettar y Ender – Parte 1

Publicado por Hettar

Siempre he creído que una buena historia hay que empezarla atrapando desde un principio al lector. Y esto puede ser con un repentino flashforward que narre una historia en la que han ocurrido acontecimientos aun desconocidos y se plantee una historia que lentamente descubra esos acontecimientos, o tal vez con un inicio impactante que alcance esa extraña parte del cerebro que nos hace dudar, sentir y atraparnos al mismo tiempo.

Pero como esta no es una buena historia, empezare de una forma más común. Contándoos que no todo lo que vais a leer es ficción, sino pinceladas de realidad adornadas con estrafalarias historias, relatos inconclusos. Posiblemente me preguntéis porque no he escrito la historia tal y como ocurrió. Explicar la vivencia tal y como ha ocurrido. No sabría que responderos. Tal vez, tras un rato meditando sobre el tema, os diría que a fin de cuentas son mis vivencias, y en la misma situación tal vez vosotros no habríais actuado igual.

Bueno, vamos a centrarnos. Todo comenzó el Jueves pasado, mientras disfrutábamos de una buena cerveza en el Manneken Beer con Etxepare, Leyre, Ender y Marcos. Llevábamos un rato ya hablando de nuestras cosas, una conversación como cualquier otra. Y de pronto, sin previo aviso, Ender pregunto...
-"Marcos, a ti que te gusta apostar y tal ¿me financiarías para jugar al Poker online?"

Fue una pregunta que nos pillo un poco por sorpresa a todos. Al final, tras una divertida conversación de supuestos y porcentajes entre Marcos y Ender, Ender se rindió un poco. Se quedo por un instante abatido, pero se recupero y la conversación continúo como la habíamos parado, hablando de la cata de cervezas del día 9 en el Manneken Beer y otras cosillas más.

Pero a pesar de que la tarde continuo normal, me pareció ver un extraño brillo en los ojos de Ender. Como si su idea aun continuará latente, esperando a volver a salir para cumplirse.

Pasaron un par de días sin noticias de Ender. El Viernes porque tuvimos una reunión importante en la Asociación, y el sábado porque supuse que estaría estudiando, debido a los exámenes de la universidad.

//Aprovecho un momento para hacer un lapsus. Espero que a todos os hayan ido bien los exámenes y hayáis alcanzado las notas que os habíais planteado sacar.//

El domingo me desperté con bastante resaka. La noche anterior habíamos celebrado el cumpleaños de Eva, y no es difícil imaginarse que estuvimos haciendo la cuadrilla hasta las 4 de la mañana. Y me levante pronto, ya que tenía torneo. Así que sin mirar ni los cambios que me habían quedado de la noche anterior ni coger el móvil ni nada salí disparado con la moto.

Cuando volví eran ya las 2 y algo del mediodía. Picotee un poco y subí a mi cuarto para encender el ordenador y ver el móvil. Y me sorprendió mucho cuando vi 13 llamadas perdidas de Ender. Las llamadas eran entre las 6 de la mañana y las 6:30. No las había visto porque desde hace tiempo ya tengo la costumbre de apagar el móvil a las 2 para evitar hacer y coger llamadas y mensajes inoportunos.

Rápidamente le devolví la llamada, pero recibí la respuesta de que el móvil está apagado o fuera de servicio.

¿Que habia podido pasarle a Ender?

Abrí el correo y el Caralibro, a ver si hay algún mensaje de Ender.

...Segundos de tensión...

Menos mal, hay un mensaje. Y al abrirlo veo que hay un audio adjunto. Se llama Voice001.wav. Lo Ejecuto.

"sonidos sordos"...
Shhhhh
Shhhhh
Hettar...¿Este cacharro funciona?...Hettar...Hettar. Espero que te llegue este audio.
Tengo dudas tío, no sé qué hacer. Creo que la he liado pero mucho.
He conocido a una mujer, y, bueno, he huido con ella.
No puedo decirte donde, porque nos persiguen su chulo y unos mafiosos...es una larga historia.
Te volveré a llamar. Estate atento al móvil entre las 6 y las 6:30 de la mañana por favor.
Shhhh.
"Fin del archivo".

Me quedé perplejo. ¿Qué coño había podido pasar?

Continuará......

Blogger PostGoogle+TuentiFacebookTwitterTumblrLinkedInWordPressGoogle ReaderBookmark/FavoritesGoogle GmailEmailPrintShare
Etiquetado con: , , 3 Comentarios
19ene/122

Enero descafeinado y un cumpleaños vikingo

Publicado por Hettar

Y estaba yo pensando que con todas las cosas que últimamente estoy haciendo ya me gritaba la mente desde algún rincón perdido de mi mente que me olvidaba de algo...

Este enero está siendo, por usar la palabra más significativa, “raro”. Raro en el punto de que me siento cada noche en la cama antes de leer un rato y dormir para reflexionar y veo que ha sido un día de locos, haciendo miles de cosas, pero ninguna así especialmente culminante o genial. Supongo que esa sensación puede estar condicionada por la vuelta del extraño horario navideño al que todos nosotros nos vemos obligados a acostumbrarnos. O eso quiero pensar.

Así que en vista a estas dos semanas que han pasado sin pena ni gloria pero sin un segundo para sentarme tranquilo y escribiros para compartir pensamientos y anécdotas me siento raruno y me veo obligado a recuperar la rienda de la vida llena de cosas cotidianas que se convierten en instantes especiales.

El otro día estaba hablando con David sobre este tema precisamente. Y los dos coincidimos en que cuando vivíamos juntos pasaban más cosas divertidas, más anécdotas y situaciones “especiales”. Las ideas fluían a un ritmo algo mayor...algo así como cuando corres por una ladera cuesta abajo, que parece que vas más rápido que lo que las piernas te permiten y te ves obligado a frenar para no pegarte la gran ostia pero continuas corriendo.

En fin, basta de divagaciones. Vamos a centrarnos en algo especial que ocurre hoy, y a partir de este punto es cuando empieza en post de verdad.

Carta a Garci.

Querido Garci.

Espero que en este día de tu cumpleaños disfrutes más que lo habitual de tu vida, recorriendo un camino para convertirte en un adulto distinguido, especial, interesante, alto y con barba. Cumplir años es algo que siempre es sencillo los primeros cinco años de cada década, y para llegar a esa cima aun te queda, así que a disfrutar como una perra en celo.

Así que no queda más que desearte, desde el Rincón de Hettar&Hatta y de parte de todos los colaboradores y administradores, un muy feliz cumpleaños. ¡Que tengas mucho sexo, diversión y hombros fuertes!

Blogger PostGoogle+TuentiFacebookTwitterTumblrLinkedInWordPressGoogle ReaderBookmark/FavoritesGoogle GmailEmailPrintShare
Etiquetado con: , , 2 Comentarios
13ene/121

Como montar una partida de rol (Parte 2)

Publicado por Turritopsis

Como prometí, aquí está la segunda parte de como montar tu primera partida de rol. Este artículo será sobre todo una lista de consejos para el director de juego, sobre como montar su historia para que resulte interesante hasta el final. Una vez hayas decidido el género y la ambientación de tu partida, tienes que hilar una historia.
Mi consejo personal es que para tu primera partida, pienses en una historia auto conclusiva, que empiece y termine en la propia partida. Para esto piensa en una historia sencilla, sin muchos elementos, ya que los jugadores tienen tendencia a querer revisar todos y cada uno de ellos, a pesar de que para ti no fueran relevantes cuando los incluiste, y eso podría acabar en muchas horas de investigación sin sentido. Si resulta que tu historia una vez creada es tan interesante que tus jugadores quieren seguir jugándola, siempre podrás continuarla y añadir nuevos elementos a la trama, así que no te preocupes por eso.
A la hora de pensar en la historia, en mi opinión tienes dos maneras de enfocarla. La primera de ella es pensar una historia genérica, en la que pueda encajar cualquier tipo de personaje, por ejemplo una búsqueda del tesoro en la que cada cual tiene sus razones para ir, o hacer una historia pensando en sus protagonistas, es decir, los personajes de los jugadores. Si lo haces de la primera manera, los jugadores podrán hacerse el personaje que quieran, pero siempre estarán menos vinculados con la historia, y con los pnjs (personajes no jugadores) que añadas en la partida antes de saber que personaje jugarán tus jugadores. La segunda manera requiere más preparación por tu parte, pero da pie a historias más personales e interesantes, de manera que los jugadores entrarán mejor en el juego. Ahora explicaré más detalladamente como preparar una buena historia para una partida de rol que involucre a los personajes de los jugadores.
Si a los jugadores no les importa que tú crees sus personajes y sus trasfondos, sobre todo si es su primera partida, simplemente, crea una historia alrededor de esos personajes y luego asígnale a cada jugador uno de ellos. Obviamente no todos los personajes van a tener el mismo peso en la historia, ya que no todos pueden ser el protagonista. Pero puedes hacer que todos tengan un papel importante, relacionándolos unos con otros, por ejemplo, haciendo que uno de los jugadores sea el maestro del protagonista, o su ayudante. Otro podría ser su mejor amigo y por eso le está acompañando en su aventura. O por el contrario los jugadores podrían ser enemigos que se han visto forzados a trabajar juntos. Es bueno que los personajes tengan una relación previa unos con otros antes de que la historia comience, o al menos alguno de ellos, a no ser que quieras jugar la típica partida en la que "4 aventureros llegan a una taberna y..." en ese caso cualquier historia vale. No es algo obligatorio sin embargo, que todos se conozcan. Siempre puede haber alguien misterioso en el grupo, del cual nadie sabe de dónde ha salido ni que está haciendo aquí, excepto el director de juego, y a veces el propio jugador. En cualquier caso, una vez tienes a los personajes adecuados para el tipo de historia que quieres hacer, piensa en una trama coherente que les pueda involucrar. Cuando entregues a los jugadores sus fichas de personajes no te olvides de incluir una descripción del personajes, con los momentos más importantes de su vida y si conoce a otros personajes, su opinión sobre ellos... No es necesaria una biografía, simplemente unas pautas para que el jugador sepa lo que juega.
Sin embargo si tus jugadores quieren hacer sus propios personajes, mi consejo es que quedes con ellos una o dos semanas antes de la partida para hacer los personajes y una vez tengas sus personajes, adaptes la historia que hubieras pensado para que esos personajes sean sus protagonistas. A veces los propios jugadores te dan las mejores ideas sin ellos darse cuenta.
A la hora de hilar la trama en ambos casos, no pienses en la partida como una historia lineal, en la que tengan que ocurrir ciertos sucesos en un orden determinado, porque entonces, o forzarás a los jugadores a seguir tu camino, o ellos harán algo completamente inesperado y tendrás que improvisar una historia nueva en el momento (esto último siempre acaba ocurriendo). Si en lugar de llevar una historia pensada, simplemente tienes el principio, el final, y una idea general de las cosas que pueden llegar a pasar durante la partida, no te llevarás tantas sorpresas por el camino. Un buen método para pensar en una historia así, es escribir en una lista, el principio de la historia, y el posible final, en frases breves, y después escribir distintos sucesos que puedan ocurrir durante la historia. Algunos de estos sucesos sí que serán claves para que la historia avance, pero otros serán opcionales. Por ejemplo, en la historia tus jugadores tienen que conocer al alguacil del pueblo cuando lleguen, pero ellos no deciden ir ni a la comisaría ni al ayuntamiento. Sino que deciden ir a la tienda de suministros. En ese caso tú habías pensado introducir al alguacil en una pelea de taberna por la noche. Sin embargo tus jugadores después de comprar cosas deciden acampar a las afueras. En ese caso, si el alguacil es muy importante para la historia, siempre puedes presentarlo en mitad del bosque porque ha confundido a los jugadores con bandidos o porque estaba de caza. Cualquier motivo es válido y así no forzarás a los jugadores a seguir un guión establecido. Nunca olvides que aunque tú seas el que cuenta la historia, al final el rumbo de la historia lo determinan los jugadores tanto como tú.
Una pregunta que siempre asalta a última hora es ¿Cómo hago para empezar mi historia y que no parezca forzada? Para comenzar la partida, lo que más ayuda a entrar en ambiente es una pequeña introducción para los jugadores, una pequeña escena para cada uno de ellos, su "entrada" en la historia por así decirlo. Por ejemplo, si los jugadores van a ser llamados para una misión, puedes narrar como un mensajero llega a darles una carta, o como su maestro les llama a sus aposentos y les dice que han de partir de inmediato. Así, cada jugador tendrá su breve momento antes de comenzar la aventura para familiarizarse con su personaje. Otra opción es describir una escena general, en la que ellos vayan entrando poco a poco, como una noche en un bar, en el que uno de los personajes trabaja como camarero, otro es un cliente habitual, y dos de los personajes entran por la puerta con una chica herida que han encontrado en la calle.
Otro recurso que te ayudará a empezar tu partida es preparar una escena de introducción general, en la que no tienen por qué participar los personajes. Más o menos como si se tratase del prólogo de un libro, una escena en la que sea vea algo importante o sorprendente de la historia, aunque después no tenga nada que ver con el comienzo de los protagonistas. En ese tiempo puedes presentar al malo como una figura misteriosa, puedes relatar un asesinato, que después los jugadores tendrán que investigar, sin describir al asesino, o contar una antigua leyenda, como hacen muchas películas y videojuegos para introducir al jugador. Si te quieres inspirar busca un par de películas que casen con la ambientación de tu historia y fíjate en el principio.
Algo que no puede faltar en una buena historia son los antagonistas. No tienes por qué limitarte al típico malo de película, como Sauron, El emperador o demás malos, cuya única motivación era, somos malos y queremos conquistar el mundo. A la hora de pensar en tus antagonistas, no tienes por qué buscar un personaje objetivamente malo, simplemente alguien que se encuentre en contraposición de los jugadores. El antagonista puede o no tener relación con los personajes de los jugadores. De nuevo, si has decidido centrar la trama alrededor de los personajes, lo lógico es que el antagonista esté relacionado con alguno de los personajes, puede ser un familiar perdido, un antiguo amigo o compañero, o incluso alguien muy cercano que este tramándolo todo a sus espaldas. En algunas partidas el antagonista puede ser uno de los propios jugadores, pero si los jugadores no tienen un mínimo de experiencia no es recomendable que hagas esto, aunque lo puedes reservar como idea para futuras crónicas.
Cuando pienses en tu antagonista, piensa sobre todo las motivaciones que tiene para detener a los jugadores, que le lleva a él a luchar contra ellos, o que les lleva a ellos a enfrentarse a él. Una vez tengas sus motivaciones, empieza a imaginar cómo será el personaje para describírselo a tus jugadores, y piensa lo que hay a su alrededor. Con esto me refiero a sus relaciones con el mundo. ¿Tu antagonista tiene familia o es un hombre solitario? ¿Tiene un ejército de esbirros o trabaja por cuenta propia? ¿Es una persona buena que simplemente tiene un conflicto de intereses con los jugadores o es alguien sin escrúpulos que se ha cruzado en su camino? Pregúntate a ti mismo ¿Cuál es su historia? ¿Qué le ha llevado a ser lo que es? El antagonista es un personaje como otro cualquiera, y como todos tiene que tener su historia. Cuando ya hayas pensado todo esto, solo queda diseñar su ficha de personaje. A la hora de diseñar la ficha de tu antagonista, o antagonistas si es que hay varios, tienes que tener en cuenta las fichas de los jugadores. Intenta diseñar un personaje que pueda derrotar a los jugadores, pero que también pueda ser derrotado por ellos. No tendría sentido que después de toda la partida los jugadores llegasen a un enfrentamiento insuperable. Al fin y al cabo, ellos son los protagonistas de la historia, y siempre tienen que tener la posibilidad de ganar, aunque no la certeza. Para evitar llegar a ese punto en la partida, siempre puedes hacer pruebas de combate antes de la partida, utilizando fichas predefinidas del mismo nivel que los personajes, o sus propias fichas si las tienen ya hechas, contra el antagonista, a ver cómo termina la cosa. Si aun así, durante la partida, por motivos del azar, el combate es muy difícil, siempre puedes recurrir al "poder del master", sacarte un as de la manga por así decirlo, y aumentar o disminuir el poder del antagonista con cualquier excusa.
Además del antagonista principal, los protagonistas seguramente tengan que enfrentarse a otros rivales de menor importancia, los típicos personajes que en los créditos de una película aparecen como "Borracho 1", "Ladrón 3", "Bandido 2"... No te preocupes por diseñar las fichas de todos esos personajes, ya que no tiene sentido. La mayoría de los libros de rol traen una sección de fichas para pnjs (personajes no jugadores), que te ayudarán cuando quieras introducir escenas de pelea, combates aleatorios, etc. Si aun así no encuentras una que encaje con lo que tú quieres, coge la que más se parezca y modifícala como mejor te venga. Al fin y al cabo, no tienes que ceñirte estrictamente a las reglas de creación de personajes, y si tu personaje necesita un puntito más de algún atributo para ser un rival digno, no dudes en añadírselo.
Otro recurso interesante al que puedes recurrir es el "personaje del master". Esto es, un pnj que controla el master, y que participa dentro de la historia como si se tratase de un personaje de los jugadores. Obviamente este no podrá ser el protagonista de tu historia, ni resolver todas las tramas. Simplemente estará ahí para ayudar a los jugadores cuando estén muy perdidos o en los combates. Además es un buen recurso para redirigir a los jugadores si se les está pasando algo muy importante por alto, sin tener que recurrir al meta juego.
Si aun después de todo esto no sabéis por dónde empezar, siempre podéis recurrir a las campañas que ya están escritas. La mayoría de los juegos tienen pequeñas campañas ya preparadas. Se trata de libros con una historia ya escrita, personajes ya diseñados y que contemplan la mayoría de las posibilidades. Personalmente a mi estas campañas no me gustan porque no dan tanta libertad como una historia creada por ti mismo que puedes modificar a tu antojo, pero es un buen punto de partida para empezar a dirigir. Si no os queréis gastar el dinero, en internet podéis encontrar campañas escritas por fans, que pueden ser igual de buenas o incluso mejores. Si decides recurrir a una campaña prediseñada, no olvides leértela entera antes de empezar a dirigirla, para tener toda la información y no hacer cosas que sin tu saberlo se contradigan más adelante.
Por el momento estos son todos los consejos que se me ocurren para montar una partida y que resulte más o menos interesante. Espero que os hayan sido de utilidad, pero si aun así no os aclaráis, en todos los manuales de rol hay secciones con consejos de narración que podéis consultar, además serán más concretas para el trasfondo en el que queráis desarrollar vuestra partida, y que os orientarán mejor.

Blogger PostGoogle+TuentiFacebookTwitterTumblrLinkedInWordPressGoogle ReaderBookmark/FavoritesGoogle GmailEmailPrintShare
Etiquetado con: , , 1 Comentario
4ene/121

Empezamos el 2012

Publicado por Hettar

Ante todo, y con cierto retraso que nunca me perdonaré y sufriré en silencio, feliz año nuevo. Espero de corazón que hayáis disfrutado de un buen fin de año y que el 2012 este colmado de risas, diversión y realización personal.

Habréis podido notar que estas últimas semanas hemos estado un poco descolgados a la hora de actualizaciones. Entre el puente foral, las navidades y tal podríamos decir que se nos ha pasado. Pero oye, son fechas para estar con la familia, ¿no? Así que me dije...”Qué diablos...” y aproveche para tomar unas mini vacaciones que duraron hasta ayer.

Bueno, a lo que estamos.

Fin de año - 31/12/2011
El día fue relajado, dormir hasta tarde, desperezarme un poco del pequeño mareo de la noche anterior y disfrutar un poco de no hacer nada.
Respecto al mareo de la noche anterior...El día anterior, con la intención de solo pasarme 5 minutos e irme el asunto se complico... Que a gusto se está en la cervecería Manneken Beer - http://www.mannekenbeer.com/ cuando se está con colegas.
Bueno, pos eso, que iba al 50%, lento pero seguro. Ayudar a hacer la cena, revisar que el disfraz esta entero, jugar un rato, esperar a que vengan mis tíos y poca cosa más. Y mientras contar los minutos para que lleguen las uvas, las ganas de salir iban incrementando.

Y así, tras una copiosa cena nos pusimos a esperar. Qué lástima que ya no esté Ramón García anunciando las campanadas. De hecho mi hermano y yo planteamos incluso buscar alguna celebración de campanadas vieja para grabarlo y ver el vídeo en vez de las campanadas reales. Ya no es lo mismo sin Ramontxu.

Y nada, tras las campanadas a disfrazarnos. Lo cierto es que este año no estaba tan seguro como el pasado de haber acertado con el disfraz. Cuando fui disfrazado de Sin Chan lo cierto es que lo pase teta.
Este año Treku, Garci y yo íbamos disfrazados de los 3 pequeños ninjas. Si, esa película viejuna en la que salía hasta el Señor Miyagi. Tras buscar imágenes nos hicimos los disfraces (muy sencillo la verdad). Y sorprendentemente nos reconoció más gente de la que me esperaba.

La fiesta la disfrute un huevo. Me encontré con muchísimos conocidos, me alegré de ver gente a la que no suelo ver y acabé con un pedo como un general.

Año nuevo - 01/01/2012
Año nuevo fue un día para destilar alcohol por los poros de la piel mientras mi estomago se quejaba de mi indecencia por la noche anterior.

Una de las cosas que más iban a marcar el día 1 era que íbamos a celebrar la 1º cena de escalera sanferminera del año. Teníamos reservado sitio...pero somos tan nulos que no compramos cena y varios se rajaron. Así que como unos malditos nenazas tuvimos que posponer el brindis al día siguiente... Pero solo ha sido por falta de planificación, las siguientes iremos a tope...y el año que viene no ocurrirá lo mismo.

Recopilación de año pasado - 02/12/2012
El día 2 fue más relajado. Tras descansar un día entero mi cuerpo empezaba a darse cuenta ya de sí mismo.

Me había cogido fiesta previamente pensando en que unir la fiesta de año nuevo con una cena de escalera iba a impedirme ser útil en el curro. Pero aunque no hicimos fiesta de escalera agradecí tener fiesta.

Durante la mañana estuve preparando un esquema de cómo había ido 2011. Lo cierto es que ha sido un año bastante tranquilo. Con la única particularidad de haber empezado a pagar un piso este año ha estado dentro de la tónica general.

A la tarde quedamos Treku, Raul, Marcos y yo en el Manneken, para echar una cervecilla, brindar por la escalera y el año nuevo y mapear la Nochevieja para recordar donde anduvimos, las anécdotas que ocurrieron, los disfraces que vimos y tal. Una tarde muy sexy que terminamos a las 12 de la noche tras unas partidas al Mario Bros de la Wii y una macarronada con salsa roquefort.

Empezamos 2012
Estoy encantado de haber empezado este año. Dentro de la revisión de propósitos, uno de los que más me interesaba era volver a escribir en serio y a fuego el blog. Y le doy un aprobado. Un propósito cumplido que pretendo mantener como es debido.

Y llega el momento de los nuevos propósitos para este año. Lo cierto es que ayer estuve pensando bastante en esto, y no se me ocurrían muchas cosas. Así que simplemente diré que mi propósito es conseguir disfrutar más con mis pequeñas cosas como la orden, el blog y mis interminables proyectos como este pasado 2011.

Epilogo
Creo que esto es un poco, a vistas generales, una buena introducción para el nuevo año. Entramos en el con bastantes proyectos cumplidos y muchos proyectos a medias. Pero tenemos 365 días para iros contando todos ellos por aquí.

Así que para finalizar, desde el blog de Hettar&Hatta, junto con todos nuestros colaboradores os deseamos un feliz año 2012.

Blogger PostGoogle+TuentiFacebookTwitterTumblrLinkedInWordPressGoogle ReaderBookmark/FavoritesGoogle GmailEmailPrintShare
Etiquetado con: 1 Comentario
3ene/120

El hombre gato

Publicado por Ender

Este es un cuento que me gustaría publicar algún día, en un recopilatorio con todas las tonterías que escribo. Algo que nadie leería.

 


Siempre he pensado que si hay un momento para la magia, ese momento está en la madrugada. En la profundidad de las noches mas frías. No de cualquier forma, por supuesto, y no para cualquier persona. Seguramente sea necesario que uno camine en soledad bajo el cielo mas raso. Es en ese momento, cuando las calles están desiertas, las estrellas rielan y el viento acompaña con su lejano murmullo, puede encontrarse la magia. Pero solo si la busca uno con la atención adecuada.

Yo siempre lo sospeché. Lo sospeché desde hace muchos años. Cuando era niño, los cuentos y la fantasía me traían loco. Devoraba con avidez cualquier género fantástico, incluso el terror, que me hizo pasar mas de una noche en vela. Y mas de dos. Adoraba las ilustraciones. Animales engalanados como personas de alta cuna, duendes, hadas y terribles criaturas mitológicas. La fantasía me maravillaba. Quizás toda esta experiencia me sirvió de gran ayuda hace algunos de meses, durante el transcurso de un suceso que dio un vuelco a mi vida, y que voy a relataros a continuación. Lo contaré tal y como yo lo sentí vivido. Y que lo creáis cierto o no, es una cuestión que se escapa de mi responsabilidad. Empieza así.

Volvía hacia mi casa. Ya eran casi las seis de la madrugada. Pero no os creáis que el cielo empezaba a clarear, nada mas lejos. Era la madrugada del uno de enero, la primera madrugada del año. Y en mi ciudad, en esas fechas y a las seis de la madrugada, el cielo se pone tan oscuro como la boca del lobo. Además, hacía mucho frío, un frío terrible. Yo caminaba hecho un adefesio. Con los brazos cruzados y apretados contra el pecho para mantener el calor, y disfrazado de cowboy. Sí. Aunque parezca raro de creer, esa era mi situación. La explicación es que en mi ciudad se celebra la llegada del año de esa forma. Con disfraces.
En concreto, de mi disfraz de vaquero, poco quedaba ya. Con el ir y venir de las copas, había perdido el sombrero, la pistola y hasta la placa de sheriff. Por lo demás, caminaba lento, casi apesadumbrado. El efecto del alcohol estaba comenzando a remitir, cada vez veía con mas claridad, pero la cabeza me dolía un poco. Sin contar que debido a todo el humo que había ingerido aquella noche, y a las horas que había pasado bailando y charlando, me hallaba un tanto exhausto.

Así, movido por la fatiga, fui a sentarme a la entrada de un portal, para recobrar el aliento y poder seguir con mas fuerzas después. Me senté, estiré las piernas, moví los tobillos y traté de calentarme frotándome los antebrazos. Nadie caminaba ya por la calle. Tampoco vi pasar ningún taxi. No había luces en las ventanas de los pisos. Tan solo la luz de las farolas llegaba hasta el empedrado. Entonces, de entre los coches que se hallaban aparcados frente a mí, creí ver una sombra. Como una criatura pequeña y veloz que se desplazaba por entre las ruedas.

Extrañado, me levanté y me acerqué lentamente, muy lentamente. Al agacharme para mirar bajo el coche en el que creía que se escondía la misteriosa criatura, vislumbré dos ojos brillantes, grandes, que refulgían con el brillo de las farolas y me miraban. Yo retrocedí un par de pasos, movido por la sorpresa. Y entonces, con un leve y melódico maullido, un felino salió de debajo del coche. Era un gato grande, muy grande. Era pardo, marrón, y atigrado con rallas doradas. Frente a mí, como si quisiera impresionarme, dio unos pocos pasos. Lo hizo lentamente y bien erguido, con mucha soberbia y maestría. Era, sin lugar a dudas, un animal muy refinado. Tal vez por eso me confié y pensé que no era peligroso. Me acerqué y me agaché para ponerme a su altura. El gato también se acerco a mí, y entonces yo lo acaricié con mucha suavidad. No se porque lo hice. Probablemente aún estaba un poco ebrio y eso me hizo perder toda precaución. Aunque aún hoy, el recuerdo de aquellos ojos felinos, me hace sospechar de algún tipo de hechizo.

En cualquier caso, cuando toqué al animal, su rostro cambió por completo. En un abrir y cerrar de ojos, su pelo se erizó, enseñó unos pequeños pero afilados colmillos y con un terrible bufido, saltó a mi brazo derecho. Yo apenas tuve tiempo de reaccionar, traté de retroceder una vez mas, hice un par de aspavientos y cuando me quise dar cuenta, noté los dos colmillos puntiagudos del animal clavándose en mi piel. Solté un grito de dolor y tras un breve forcejeo, conseguí lanzar al gato unos metros mas allá. Él desapareció tras una esquina con un maullido lastimero. Pasmado, sorprendido y dolorido, volví a sentarme a la entrada del portal. Lo primero, pensé, es sopesar los daños. Me quité la cazadora y me remangué la manga de la camisa. Aquello tenía mala pinta. Había mucha sangre y se notaba que el ataque había ido en serio. Las pulsaciones se me habían disparado pero mi mente aún estaba algo dormida y no funcionaba a un ritmo normal. Pensé en dirigirme al hospital mas cercano. Tenía miedo a una infección, un contagio o algo peor. Me levanté y sin ser aún plenamente consciente de lo que acaba de pasar, comencé a andar.

Anduve durante quince minutos, quizás veinte, apretándome la herida levemente. Sentía que cada vez tenía mas frío, y que a cada segundo estaba mas cansado. Caminaba y caminaba, algo desesperado, y entonces, al cruzar una esquina... Vi la luna. Llena. Blanca. Inmensa. El cielo estaba raso, las estrellas brillaban con fuerza. Y la luna, de la que no me había percatado hasta ese momento, reflejaba la luz mas blanca que podáis imaginar. Un escalofrío severo recorrió todo mi cuerpo.

Cuando amaneció yo estaba en lo alto de un tejado, completamente desnudo. El sol estaba alto en el cielo, había alguna nube, y debajo, unos cuantos metros mas abajo, la ciudad ya había despertado. Las bocinas, el gentío de los bares, los motores de los coches. Todo transcurría con normalidad. Yo me sentía francamente bien, como recién despertado de un hermoso sueño. Sí, lo poco que quedaba de noche, la había pasado convertido en gato. Los recuerdos de aquella extraña trasmutación están algo diluidos y borrosos en mi mente, pero os aseguro que fue una gran experiencia. Corrí por las calles, perseguí ratones, insectos. Escalé con habilidad muchos obstáculos y fui a parar a los lugares mas hermosos e inaccesibles para los hombres. Ahora, con cada luna llena, vuelvo a transformarme, y entonces salgo de casa a recorrer las calles. Mi disfrute dura tan solo una noche, y a la mañana siguiente, siempre me encuentro embriagado del mas absoluto bienestar. Como dije antes, que me creáis o no, depende de vosotros.

Blogger PostGoogle+TuentiFacebookTwitterTumblrLinkedInWordPressGoogle ReaderBookmark/FavoritesGoogle GmailEmailPrintShare
23dic/111

Espíritu Navideño

Publicado por Helena

Llegando estas fechas yo empiezo a preguntarme donde andará mi espíritu navideño y si hay más personas con el mismo problema.

Recuerdo que cuando era pequeña una semana antes estaba impaciente por llegar las fiestas para poder adornar el árbol de Navidad, comer dulces y recibir regalos. Siempre manteníamos la costumbre de juntarnos con toda la familia (que no era nada pequeña por cierto). En el aire se respiraba paz y ternura. En mi memoria quedaron grabadas las caras sonrientes de las personas queridas, mis padres cantando villancicos y los recuerdos magníficos de las horas compartidas con tu familia.

Pero con los años han ido cambiando las cosas, las personas e incluso las costumbres. Las fiestas se han ido comercializando y con ellas el espíritu también. Las cenas y las comidas cada vez se hacen con mas prisas y agobios y últimamente solo porque hay que hacerlos todos los años. Parece que nos sentimos obligados a celebrar algo que a lo mejor ni nos apetece.

Siempre me han gustado las fiestas pero cada año me resulta más difícil animarme y encontrar la felicidad. Cierto es que al salir a la calle perece que te encuentras en un cuento Navideño con todos esos adornos, luces y las vitrinas brillantes pero todo parece tan artificial.

Pero hay una cosa en este mundo que me hace sonreír este donde este. Es mi familia. Solo con una llamada o una tarjeta navideña consiguen que me ponga a cantar y a disfrutar de las fiestas. Y hay miles de opciones para sentirte mejor: comprar turrones y chocolate, adornar la casa o recibir regalos pero hay una que no falla nunca – es ver a tu familia.

Os deseo Felices Fiestas y espero que todos encontréis vuestro espíritu navideño junto con los seres queridos.

Blogger PostGoogle+TuentiFacebookTwitterTumblrLinkedInWordPressGoogle ReaderBookmark/FavoritesGoogle GmailEmailPrintShare