Como montar una partida de rol (parte 1)
Bueno, este es mi primer artículo, un poco más tarde de lo prometido a Hettar pero aquí esta. Espero que os resulte de alguna utilidad, o que al menos os resulte entretenido.
Hoy quiero explicaros los elementos básicos para montar una partida de rol. Este artículo va dirigido sobre todo a jugadores que nunca hayan dirigido una partida, o para aquellos que aunque no hayan jugado nunca, tengan curiosidad por entrar en este mundillo y les haya tocado el papel de director.
Lo que sigue es un intento de dividir en distintos pasos el proceso, aunque no tenéis porque seguirlos al pie de la letra, si os pueden servir como guía si en algún momento estáis perdidos o si no se os ocurre como arrancar.
Paso 1: ¿A qué mundo quieres viajar?
En mi opinión lo primero a la hora de montar una partida de rol es elegir la ambientación de tu historia. A algunos les gustará la clásica ambientación de fantasía medieval, que ha sido durante muchos años la imagen típica de los juegos de rol, pero ni de lejos es la única. Grandes batallas se han librado en las calles de Nueva York a manos de vampiros y magos, o puede que en tu historia el destino del universo se decida en un crucero estelar rumbo a Tatooine.
Si es tu primera partida mi recomendación es que tu historia tenga una ambientación con la que ya estes familiarizados. Así te sentirás cómodo dirigiendo y no tendrás que consultar libros o textos cada 5 minutos durante la partida si se te presenta algún imprevisto.
Hay tantas ambientaciones para partidas de rol como géneros literarios o de cine, sin embargo, algunas de las ambientaciones más típicas para partidas de rol son:
- Fantasía medieval
- Ciencia Ficción
- Acción
- Fantasía moderna
- Terror
- Aventuras
- Comic (Superhéroes, manga...)
Además de la temática de tu aventura, parte de la ambientación es el mundo en el que se desarrolla. Este puede ser un mundo inventado por ti para adaptarse perfectamente a tu partida, o por el contrario puede ser un universo que ya haya creado alguien, y que tenga la misma temática. Por ejemplo: si quieres dirigir una partida de ciencia ficción, podría desarrollarse en el universo de Star wars o en el de Starcraft. Si quieres que tu partida sea de fantasía medieval, siempre están los clásicos Dungeons and Dragons y el Señor de los anillos, o puedes optar por algo menos usual como Narnia o el mundo de Elric de Melnibone.
Una vez elegido el mundo es hora de saltar al siguiente paso.
Paso 2: ¿Cómo vamos a jugar?
El segundo paso a la hora de montar una partida es elegir el sistema que mejor se adapte a tu ambientación. En algunos casos es muy fácil, puesto que muchísimas ambientaciones tienen ya su propio sistema creado. El Señor de los Anillos, Star wars y otros muchos mundos tienen ya su propio juego. Si este no es tu caso, encontraras muchos sistemas genéricos en internet, de descarga gratuita, que se adapten a tu mundo, o puedes sencillamente usar las reglas de algún sistema que tenga su propio trasfondo e ignorarlo. Así pues, si queréis montar una partida de fantasía podéis usar el sistema de juego de D&D y situar la aventura en un mundo de vuestra invención.
Algunos de los sistemas más conocidos son:
- Sistema genérico d20 que utilizan muchos juegos desde que se utilizo para D&D tercera edición. Es sencillo y práctico y hay muchos juegos de distintas ambientaciones que lo utilizan, como Dungeons and Dragons y Star Wars, y algunas versiones más complejas como Mutants and Masterminds.
- Sistemas que utilizan múltiples dados de 10 caras como el de Mundo de Tinieblas o Leyenda de los 5 anillos. Estos sistemas son más complejos debido a que tienen muchas reglas adicionales, tiradas especiales combinando atributos y habilidades. Sin embargo si os ceñís a lo básico es fácil de utilizar.
La otra opción, aunque a mi parecer es para jugadores un poco más experimentados, es jugar de modo interpretativo. Esto viene a significar, que no hay necesidad de sistema alguno, y que cada jugador solo tendrá que describir al director de juego lo que hace sus personajes.
Paso 3: ¿Que materiales necesitamos?
Simplemente con papel y lápiz se puede organizar una partida de rol. Sin embargo, para mayor comodidad, mi consejo es que llevéis varias fichas de personaje impresas para que los jugadores las rellenen. Eso os ahorrara tiempo de copiar cada uno todos los datos de la ficha a un papel en blanco. Además necesitaréis los dados correspondientes en función del sistema que hayáis elegido. Antes de ir a la tienda a comprar los dados buscad en el manual cuantos dados son necesarios. Como consejo personal, os recomiendo que el máster tenga sus propios dados, y los jugadores los suyos, para no tener que andar pasándose los dados para cada tirada. En los combates sobre todo, el tener solo un juego de dados alarga los turnos enormemente.
Bueno hasta aquí llega la primera parte del artículo. Después de navidades llegará la segunda parte con consejos para el director de juego sobre cómo preparar la historia para que sus jugadores quieran repetir. Un saludo a todos.
Reflexiones – Los efectos de los sueños y el destino.
⍺-
Su nombre fue Carlos Ambrosio. Nunca estuvo muy orgulloso de su nombre, pero eso no es relevante en esta historia. Y Carlos Ambrosio tenía un sueño. Cuando era un chaval soñó que estaba destinado a hacer algo muy importante cuando fuera adulto.Así que se esforzó en convertirse en adulto. Estudio con ansia, para ser ágil y sereno en su mente. Trabajo su cuerpo para ser fuerte y rápido. Era solidario, ayudaba a sus compañeros, y tenía un corazón fuerte que iluminaba a la gente con la que se encontraba.
Carlos Ambrosio se convirtió en una de esas personas que solo con mirarlas te sientes capaz de conseguir cosas mejores. Que con una sola palabra te llena de energía para continuar. Una persona espectacular que no parecía tener ningún defecto.
Pero Carlos Ambrosio tenía muchos defectos que se esmeraba en ocultar. Y uno de los mayores era su ego y su orgullo.
Cuando ayudaba a alguien sonreía para sí y se decía a sí mismo “Siempre necesitan mi ayuda, pero me lo agradecerán más cuando realice mi acto importante, aquel con el que soñé de niño. Entonces me adorarán como a un héroe.”.
Pero eran pensamientos que nunca revelaba a nadie, ya que se suponía que un héroe que estaba destinado a realizar un acto importante no debía tener esos defectos.Así pasaron los años, y Carlos Ambrosio fue envejeciendo muy lentamente. Continúo ayudando a la gente, pero cada vez menos, ya que la vejez le arrebataba su fuerza y su espíritu. Y cuando estaba en su lecho de muerte sus pensamientos no eran en esencia tan diferentes. “Seguro que no moriré hasta cumplirlo. Tiene que faltar muy poco para que gracias a mi el mundo cambie.”
Con estas ideas Carlos Ambrosio era feliz, ya que su destino era inevitable, y quisiera el o no, estaba destinado para realizar algo muy importante.
Que tristeza que no pudiera ver que ya lo había hecho. Murió sin saber que todas las personas a las que había ayudado habían sido felices gracias a él. Murió pensando que todo lo que había hecho solo era un camino para realizar algo más grande...y por ello nunca encontró paz en su corazón, y siempre continúo aspirando a algo más.
Esa esperanza en su sueño cumplido fue lo que le hizo ciego para ver todo lo que había conseguido a lo largo de su vida. Y fue convertido en un mártir, una persona increíble que tomar como ejemplo y referencia.
ß-
Su nombre fue José Ramón. De crio era una persona normal y corriente, que no destacaba en nada. Fue al colegio con Carlos Ambrosio, y siempre se consideró un chico vulgar, mientras que otros eran elegidos para hacer grandes cosas.La razón de que en el relato de Carlos Ambrosio no apareciera José Ramón es simplemente que Carlos Ambrosio se creía tan superior por tener un destino como el que tenía que no se preocupo en conocer a gente, solo en ayudarla.
José Ramón se graduó, tuvo alguna novia y vivió como una persona normal. Pero José Ramón siempre tuvo algo en su interior creciendo. La envidia. Veía como Carlos Ambrosio ayudaba a los demás apenas sin esfuerzo. Su vida era siempre mejor que la de cualquiera. Desde las sombras observaba a Carlos Ambrosio. Y eso lo atormento durante años.
Cuando José Ramón era ya adulto se encontró en una casa solo, sin pareja. Se había convertido en un amargado debido a toda la envidia que había cultivado en su cabeza. Sin quererlo perseguía a Carlos Ambrosio. Seguía sus pasos, miraba todos sus actos. Y no encontrar imperfecciones en nada que hiciera Carlos Ambrosio era lo que más atormentaba a José Ramón.
José Ramón se hizo mayor antes de tiempo. Esto es lo que ocurre cuando tu mente esta envenenenada de la forma en la que lo estaba la mente de José Ramón. Enfermo y murió sin haber cumplido diez lustros. Y por desgracia nadie le echo de menos.
Epílogo
José Ramón nunca tuvo esperanza. La gente del futuro que pudo estudiar su caso interpreto que un ente superior dividió erróneamente la vida de Carlos Ambrosio y la vida de José Ramón. Mi interpretación es otra. Simplemente creo que José Ramón tuvo mala suerte y no nunca aprendió a tener sueños propios. También es triste que Carlos Ambrosio muriera sin ser capaz de ver los suyos cumplidos.
Es por ello que hoy reflexiono, y planteo que hay que escuchar a los sueños, pero no vivir únicamente para ellos.
Pd: Los personajes son completamente ficticios, así como sus vidas y todo lo relacionado con ellos. Últimamente tengo ciertas ideas extrañas en la cabeza, y quería desarrollar hoy una de ellas.
Pd2: Quería rectificar por la última entrada. La cerveza no era belga, sino danesa. Y por cierto estaba cojonuda.
Un 12 de Diciembre cualquiera.
Ayer después del puente tuve por fin un día para mí solo para relajarme y enfocar la vuelta al día a día. Esta pasada semana ha sido un poco caótica entre currar un día sí, salir, día de fiesta, día de curro, cervezas, día de fiesta, día de curro, cenas, comidas... Estos días que ni te da tiempo a descansar los días de fiesta ni a centrarte lo suficiente en el curro.
Por lo que ayer aproveche para estar ocioso el día entero. Un ratillo de Skyrim, un par de pelis, leer un rato, buena merienda y ni quitarme el pijama. Un día holgazán completo, un autentico domingo.
Y todo eso para recuperar un poco fuerzas antes de la recta final del 2011. La Nochebuena esta ya a dos semanas. Hay que ir preparando disfraz para Nochevieja, hacer revisión del año entero y mirar un poco hacia el 2012.
Pero bueno, vamos a centrarnos un poco en el presente. Hoy, a partir de las 20:00 hay una presentación de cerveza belga Evil Twin en el Manneken Beer , y ahí estaremos degustando y disfrutando un rato. Os animo a todos los que andéis por Pamplona que si tenéis un rato os paséis.

Y luego nos aguarda cena de escalera inversa. Al fin y al cabo es 12 del 12, y va faltando menos para San Fermín. Ya desde Septiembre (agosto se nos paso) decidimos continuar con la festividad San Ferminera a nuestra manera, continuando la tradicional canción el 8 de Agosto, 9 de Septiembre, 10 de Octubre, 11 de Noviembre y 12 de Diciembre. Y ahí estaremos dentro de poco más de un mes celebrando el 1 de Enero no solo por Año Nuevo.
Un ciudadano ejemplar
Bueno, hay secuencias que hablan por sí mismas y esta es sin duda una de ellas.
Comic – Turri, Ender, el mundo del mus y Laplace
Hará una semana que llegué al bar donde solemos juntarnos todas las semanas, Hettar, quizá Turri (un amigo), David (Hatta) y tal. Llegué después de todo un día en la uni y les enseñé un cómic muy pedante e intelectualoide que trataba de algo que me había pasado. A Hettar le gustó y se comprometió a hacerle unos arreglillos con el photosop. ¡Esto es carne de blog!, pensamos todos. Pues eso, aquí lo tenéis, ¿Habremos descubierto una veta de oro en Hettar&Hatta?

Explicación, por si no lo has entendido. Laplace es uno de los padres de la probabilidad, según tengo entendido. En la práctica, si lo calculas siguiendo las reglas de Laplace y algún otro axioma, se puede demostrar que obtener en cuatro cartas, tres iguales, es mucho mas difícil que obtener una doble pareja, dos y dos. Ahí es donde reside el chiste, ¿Avisé de que era un poco pedante? Estas cosas las se yo porque las he estudiado en clase y ya está.
Por cierto que casi todo el mérito es de Hettar, que le ha puesto los coloricos, los contornos, la tipografía y tal.
De dos en blues, concierto del 25 de noviembre
Fotografía tomada de http://www.de2enbluesband.com
Siempre he pensado que el blues es como una vieja locomotora de vapor que arranca y surca el aire con un potente sonido. Un tren que nos recuerda que siempre hay viento fresco, que siempre hay buenas canciones esperando a ser descubiertas. Y a estas alturas, hablar de blues en Pamplona es hablar de la banda De dos en blues. Quizás las calles de esta pequeña y vieja urbe, bien afianzada en su agujero, ya estén completamente impregnadas de ese sonido antiguo, clásico y moderno. De todas esas historias del sur de Estados Unidos, de ese bien hacer con la música. De la calidez de la mejor banda de blues que he visto en directo, porque el final, la calidad de una banda se mide en su amor por la música y en nada mas. Otros cantaron con otras motivaciones, pero de eso no podríamos acusar a De dos en blues.
El viernes pasado, 25 de noviembre, dieron su espectáculo en el bar O´Connors, la sala que mejor les sienta. Parece mentira que se consiga sonorizar tan bien una sala tan pequeña, al menos a mí me extraña. Entré con un amigo, Gonxal, y me pedí una caña. El concierto empezó y noté que me encendía. Mi corazón empezó a latir intensamente. Os parecerá exagerado y cursi, pero me pasa siempre que los escucho. De ese concierto destacaría, como siempre, la armónica del gran Patxi O'clock. También me llamó mucho la atención el teclado, el sonido del Hammond, de la mano de Alberto Escualo, fue potentísimo, ¡Cómo vibraban esas notas! Por no hablar del resto de la banda...
Tuve, durante el concierto, la cerveza en la mano y dos euros en el bolsillo. Recuerdo que me bebí la cerveza lentamente, sorbito a sorbito, pues no quería que se me acabara. Últimamente tener dos euros no es garantía de que te vaya a llegar para otra caña. Con mi cerveza a lengüetazos y la compañía de mi amigo Gonxal, fue fluyendo el blues. De vez en cuando se me escapó la mas amplia de las sonrisas. El cantante, Miguel Lawyer, es inimitable, inigualable. La verdad es que se agradecen mucho las pequeñas presentaciones que hace antes de cada canción, en las que explica brevemente y con un toque de humor, de que trata la canción en cuestión y como la interpreta él. Por lo demás, como le oí decir una vez al propio Patxi O'clock, "canta como un auténtico negro".
Me encantó mucho la versión de Johnny Taylor que tocaron hacia la mitad del concierto, "Last two dollars". Me sentí especialmente identificado porque, si recordamos, yo solo llevaba dos euros en el bolsillo. A parte de señalar que esta casualidad me hizo sentir especialmente unido al blues, tengo que decir que el trabajo que realiza De dos en blues band en sus versiones es excelente. Desde luego es un grupo de versiones, pero es que, ¿Cómo se versiona un blues? Yo creo que no se puede, que cada vez que se toca es una cosa diferente, algo enorme. Eso pasa con De dos en blues, que a pesar de que casi todo su repertorio se basa en versiones, es como si los temas fueran inéditos. Por la naturaleza de las canciones y por la manera original, o muy original, de interpretarlas, claro.
En fin, fallos, si los hubiere... Me hubiera gustado mucho que hubieran tocado aquella canción; "Ventanas Empañadas", ahora no recuerdo la traducción. También me faltó el mítico "Blues ain't nothing" y "No guerras", una de mis preferidas, escrita por la propia banda. Ésta última nunca la he oído en directo, pero estaría bien para próximos conciertos. Es cierto que han hecho mejores conciertos y eso es inevitable. No se puede dar todo siempre.
En general fue una gran noche. Había conciertos por todo Pamplona, y para ser así, fue un éxito. Gracias a eso tuve sitio para bailar y dar saltos, porque sino, el bar se habría petado por completo. Os dejo la página web del grupo, por si no los conocíais y os ha picado la curiosidad. Podéis descargar sus dos discos gratuitamente:
Puente foral de Navarra
Miro el calendario, y aun falta una semana para que acabe Noviembre. Lo miro en parte ilusionado, ya que son fechas con buenas fiestas que, con un poco de suerte, puedes enlazar y conseguir fácilmente un par de semanas de vacaciones. Sobre todo aquí en Navarra.
Planteemos los días.
El 29 de Noviembre es San Saturnino. San Saturnino es el patrón de Pamplona. Más concretamente es uno de los tres patrones (San Fermín y San Francisco Javier se consideran compatronos de Pamplona también). Fue erigido como patrón de la ciudad en 1611, y desde entonces y a lo largo de estos últimos 400 años se ha celebrado en nuestra localidad una fiesta en honor al santo. Este año salió la comparsa de gigantes y cabezudos, hubo bailes tradicionales y muchos otros eventos. Ya es un evento pasado, pero aprovechando que os hablo del puente foral quería incluirlo.
El 3 de Diciembre también celebramos San Francisco Javier. Co-patrón de la ciudad de Pamplona y patrón de Navarra se celebra el aniversario de su muerte el 3 de Diciembre de 1552. Fue un religioso y misionero navarro de la compañía de Jesús, y destaco principalmente por sus misiones en el oriente asiático y en Japón. Esta celebración se celebra en un ambiente más religioso que San Saturnino.
El día 6 de Diciembre y el 8 de Diciembre ya son comunes para el resto de la península. El día de la constitución y la festividad de la Inmaculada concepción.
Para mí siempre ha sido una semana con muchas fiestas, y bastantes cosas que celebrar. Mis años más mozos los pase en un colegio religioso, y tuve la oportunidad de aprender muchas cosas de San Francisco Javier y de San Ignacio de Loyola. En cierto modo el llevar el nombre del primero pudo empujarme un poco más a aprender cosas sobre él, al menos durante las etapas de incertidumbre religiosa que pasaba mi joven mente inmadura. Respecto a San Saturnino, es una celebración del patrón de mi ciudad, y por tanto no es algo que ignore.
Todo esto me ha llegado a la cabeza porque este año voy a sentir más que otros estos días. Todos los años anteriores aprovechaba los días libres de vacaciones que me pudieran quedar y me hacía un señor puente. Vamos, dos semanitas completas de vacaciones con apenas 6 días de fiesta. Y eso no está nada mal. Este año va a ser el primero que no pueda disfrutar de las dos semanas enteras. Ni siquiera de una semana. Y tampoco me quejo, lo cierto es que me alegro porque voy a poder disfrutar íntegramente de cada una de las festividades, sobre todo de San Saturnino (que ya paso y aproveche para subir un rato a dar una vuelta yo solo por Pamplona entre las celebraciones) y de San Francisco (que imagino que disfrutaré comiendo con mi familia y disfrutando un poco de mis cosas). Al fin y al cabo, son las dos festividades con las que estoy más unido.
El duelo a muerte – Relato

Hace unos meses se aprobó una ley en el senado que determinó el destino de muchas personas. En realidad se trató de una vieja ley que se volvió a instaurar en la legislación sin que la mayor parte de nosotros nos diéramos cuenta. Esto es así porque no salió en las televisiones ni en los periódicos, pasa con muchas cosas de las que hacen allá arriba, si no quieren que se sepa, tienen maneras de hacerlo. En cualquier caso, estoy hablando de la ley que permite a los ciudadanos españoles batirse en duelo hasta morir, y esto es así desde el pasado 3 de julio de 2011.
Vayamos a mi caso. Hace dos semanas, el viernes, escribí un artículo en este blog. Ese mismo día, cuando salí a la calle, noté que algunas personas me miraban con recelo. Había quien fruncía el ceño cuando me veía a lo lejos, en la acera, y luego se hacía el sueco cuando me acercaba en su dirección. Había quien me miraba por encima del hombro y cuchicheos cuando pasaba cerca de ciertos grupos no faltaron. Había quien me señalaba con el dedo e incluso hubo ciertas personas que escupieron a mis pies con el mas absoluto desprecio cuando me vieron pasar. Yo, la verdad, no sabía porque el mundo me odiaba. Quizás se habían dado cuenta de que mis zapatos tenían agujeros para transpirar, o quizás la manera que había tenido ese día de peinarme les recordaba a algún enemigo histórico de la humanidad. Un misterio. Seguí paseando durante un rato, cada vez mas consternado, hasta que me crucé con un personaje muy famoso de mi ciudad. Su nombre no viene al caso. Basta con decir que se trataba del dueño de un respetado hotel. Ese día, como siempre, lucía un bigote exuberante. Vestía además con una chistera ostentosa, esmoquin, pajarita, una camisa blanca de la mas delicada seda y unos zapatos relucientes. Sin agujeros para la transpiración. Todo esto lo supe yo porque tengo buen ojo para los textiles debido a un don innato. El tipo se me acercó despacito en compañía de su mujer, la cual vestía de tal guisa, se paró frente a mí, y repitió un gesto que como he dicho antes, ya habían cometido dos o tres conciudadanos aquella mañana. Escupió a mis pies. Después me miró a los ojos y con mucha compostura y buen hacer, me habló.
-¿Usted se cree Dios? ¿Se cree omnipotente?
-No... -respondí sorprendido y algo patidifuso.
-¿Entonces por qué ha hecho eso? ¿Por qué ha escrito eso?
-¿A qué se refiere señor? -pregunté sin salir de mi asombro.
-A eso, a esa desgracia, a esa hez, esa escoria en forma de artículo que acaba de escribir usted. Mire, mire, mire a mi mujer. Mírela, haga el favor. Por suerte yo soy caballero de entereza, pero ella... Mire como se ha quedado después de leer su escrito -el tipo ladeó la cabeza en dirección a su mujer.
En honor a la verdad, la mujer, también arreglada con las ropas mas caras de la ciudad, lucía un aspecto horrible. Tenía ojeras, seguramente debidas al llanto. Miraba al suelo y su tez estaba ligeramente grisácea. Yo no supe que responder. ¿Qué se responde a eso? Desconocía que algo escrito pudiera hacer tanto daño.
-Es usted repugnante -me espetó el caballero-, repugnante... Semejante comparación... ¿Cómo se puede tener tan poca sensibilidad para escribir eso? Comparar el estado emocional de uno con un formato digital de imagen... Es repugnante.
-Yo... Lo siento, no era mi intención lastimarles de tal modo -intenté justificarme.
-Ya -dijo él-. Por suerte ya he pensado una solución. Tenga -me tendió un papel- firme aquí.
El papel decía así:
"CONTRATO DE DUELO A MUERTE - El señor Fulanito De Tal, profundamente dolido tras la lectura del artículo que el señor Ender ha escrito, desea dar muerte a dicho ciudadano en un duelo que, en el caso de que el señor Ender acepte, se celebrará en Caballo Blanco, el día 12 de noviembre, a las doce del mediodía. El evento finalizará cuando uno de los dos contrincantes muera, y no antes. De esta forma podrá considerarse restaurado el honor del señor Fulanito De Tal, así como el de su esposa y el de todas las personas que hayan tenido la desgracia de leer semejante despropósito. Para que la muerte del señor Ender sea mas satisfactoria todavía, se le permitirá elegir los utensilios de muerte que se usarán durante el combate. Si el señor Ender no firma este acuerdo, es una gallina sin honor."
El caballero del bigote me tendió un bolígrafo y firmé.
-Aquí tiene -dije devolviéndole el papel y el bolígrafo.
Mi suerte estaba echada. Aquella noche no dormí mucho. Di vueltas en la cama sin saber muy bien que hacer, parecía que mis días tocaban a su fin. ¿Sería verdad que estaba a punto de morir? ¿Tan solo por haber sido poco cuidadoso a la hora de escribir algo en internet? El sol despuntó sin que apenas hubiera pegado ojo. Unos chorros fríos de sudor me recorrieron la frente aquella mañana. Me levanté y tenía mariposas en el estomago. No eran mariposas de esas que se sienten cuando estás enamorado. No, de esas no. Eran de las que se sienten cuando vas a morir, de esas. Me puse mis mejores ropas, lo cual no es decir mucho, mis zapatos para la transpiración, y salí a la calle. Los pies y los brazos me temblaban. Me costó mucho encenderme un cigarrillo y debí tener un color bastante pálido aquella mañana.
Cuando llegué a mi cita mortal, en Caballo Blanco, el gran mirador que hay junto a la catedral, el tipo del bigote me estrechó la mano.
-¿Listo para morir? -me preguntó.
Yo asentí sin decir nada. El caballero vestía de una forma similar a la del día anterior, aunque esta vez no llevaba chistera y estaba en mangas de camisa. En la calle también estaban: la mujer de mi contrincante y un mayordomo que preparaba una especie de banquete. Se trataba, en realidad, de una mesa alargada sobre la que había una gran cantidad de armas, situadas por parejas. Dos pistolas, dos estacas, dos navajas, dos escopetas, etc. El mayordomo me invitó a seguirlo y me llevó hasta la mesa.
-Mi señor quiere que elija usted las armas que van a usar para darse muerte el uno al otro. Yo le recomiendo estos revólveres Schofield, cuarenta y cinco milímetros de pólvora, oiga. Y muy bien calibrados, puede elegir el que quiera de los dos.
El mayordomo me tendió un revolver. Yo lo sopesé entre mis fríos dedos. Pesaba mas de lo que aparentaba. Apunté al horizonte con el, como si fuera a disparar. En realidad no sabía si estaba bien calibrado o no, y no servía de nada que apuntara con él hacia el horizonte, pues no tenía ni idea de pistolas. El mayordomo recogió el arma y la volvió a poner sobre la mesa. Con un gesto, me señalo un par de ballestas rudimentarias.
-El mes pasado un indiano eligió las ballestas. Son una réplica bastante fidedigna de las que se usaron en Francia durante la guerra de los cien años. Hay que saber cargarlas debidamente, no es nada fácil. Al tipo le dieron buen resultado... Mas o menos.
Miré alrededor. Me sentía bastante abrumado y tenía ganas de vomitar. A mis espaldas, mi contrincante me esperaba junto con su mujer. Él estaba perfectamente tranquilo y sonreía, ella estaba bastante pálida, seguramente aún estaba compungida por mi artículo de pseudo-psicología chapucera. Un poco mas allá, cerca del mesón, para quien conozca el sitio, empezaron a amontonarse diversos peatones y curiosos en general. Me señalaban y cuchicheaban asombrados. Parece que alguien va a darle muerte, se lo merece por escribir esa mierda, debían estar comentando. El mayordomo, que estaba a mi lado, me miró impaciente y me dijo:
-¿Y bien señor? ¿Qué arma va a elegir?
Yo apenas lo había pensado, si os soy sincero. Casi con total seguridad puedo decir que tomé la decisión en ese momento.
-Espadas medievales -respondí entre tartamudeos.
En verdad, de todas las opciones, era con la que mas nociones tenía. Había visto los espectáculos de la Orden de la Jarra, un grupo de recreacionistas medievales. Una vez al año, durante la feria medieval, dan un espectáculo en el que simulan combates. Después, si te acercas los suficiente, te dan unas nociones básicas sobre el manejo de la espada. Hasta la fecha, había estado en todos los espectáculos y tenía algunas nociones. Muy básicas. Sabía como era la guardia principal y como parar los dos golpes mas probables.
Al cabo de unos minutos ya estábamos listos. Nos situamos uno a cinco metros del otro. El mayordomo nos había equipado con una espada de longitud media, a medio camino entre un mandoble y una espada normal. Podía cogerla con las dos manos, ya que la longitud del pomo lo permitía. Además, nos habíamos puesto unas corazas de metal que pesaban bastante, con aperturas para mover los brazos. Me sentía bastante oprimido bajo el metal frío. El mayordomo carraspeó y todos lo miramos. Yo, mi contrincante, su mujer y los espectadores.
-Pueden empezar a darse muerte -dijo alzando la voz.
Al principio del combate, dimos unos titubeos. Uno en torno al otro. Nos examinamos con la mirada. Yo seguía hecho puré y en honor a la verdad, no me sentía capaz de levantar mi espada. El hombre debió notarlo. El lucía bastante mejor que yo con aquella equipación medieval. Sus ojos me miraban, penetrantes, y en su cara se mostraba la mas absoluta seriedad. Se acercó a mi con un paso rápido y me golpeó fuertemente desde arriba. Yo paré el golpe como pude, trastabillando hacia atrás y retrocediendo un metro, quizás mas. El golpe había sido muy fuerte y mi brazo no había absorbido muy bien el impacto. En mi cara se dibujaba una mueca de dolor. Él repitió el proceso, me golpeó dos o tres veces, cada vez con más intensidad. Paré sus golpes como pude, pero me debilitaron bastante. Finalmente, al cuarto, tal vez el quinto golpe, mi espada salió volando por los aires, hacia la zona donde estaba la gente. Un tipo la cogió entusiasmado, se le oyó gritar "¡Coño, una espada gratis!" y salió corriendo. Yo me tiré al suelo para evitar el siguiente golpe y movido por un acto reflejo, patee la rodilla de mi contrincante con el pie. Zas. Él calló de rodillas al suelo con un gesto de sorpresa, entonces, desde mi posición, golpee con fuerza en sus manos, también con el pie, y el tipo soltó la espada. Raudo y veloz la cogí, me puse en pie, y le asesté un fuerte golpe en la cabeza. El filo se manchó de sangre, pero solo le ocasioné heridas superficiales, creo. La hoja estaba bastante roma, y no me había fijado antes.
-Mayordomo -grité- esta hoja esta roma. No puedo matar a un hombre con una espada sin afilar.
-Son las armas que usted ha elegido -respondió el mayordomo impasible- acabe el trabajo tal y como lo dicta la ley.
Matar a aquel hombre me costó bastante, en honor a la verdad. Tuve que golpearle repetidas veces. Al cabo de quince minutos, sentí que llevaba un rato golpeando carne muerta. El mayordomo se acercó, puso los dedos en el cuello de su jefe, o lo que quedaba de él, y habló con el tono impasible de siempre:
-Está muerto.
La multitud soltó un suspiro de asombro. Después me agarró la mano derecha, la alzó y gritó a la plebe:
-¡El señor Ender ha vencido! -se oyeron aplausos y vítores.
La mujer del muerto lloraba de rodillas en el suelo. Yo me zafé del mayordomo, me desabroché la coraza y tiré la espada ensangrentada al suelo. Después caminé en dirección a mi casa con decisión y una pequeña cojera. La gente se apartó, dejando un pasillo ancho para que yo pasara. Seguramente no querían mancharse con la sangre que me cubría todo el cuerpo y porque no decirlo, me temían.
Días después de lo relatado arriba, se decidió abolir esta absurda ley arcaica por referéndum popular, y el país volvió a la normalidad.
Los personajes que aparecen en esta historia son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Black.jpg

Una vez un compañero de clase llegó emocionado por la mañana.
-¡Ya lo tengo! - dijo exaltado- Ya se como llamar la atención en 4chan. Pongamos una imagen negra, toda negra, y de título black.jpg. Después pidamos a la gente que ponga imágenes negras, dejando la resolución a su elección. Es tan absurdo y estúpido que de seguro funcionará.
Por la tarde hicimos la prueba él y yo. Solo obtuvimos una respuesta. Decía: esto no es gracioso, es una gilipollez. No hubo mas respuestas. Nuestro mensaje desapareció a los tres minutos.
Esta mañana, he tenido una reflexión de esas trascendentales, de esas que acaban cayendo en saco roto, que no van a ningún lado y que la mayoría de las veces no te aportan ningún bien. He pensado que en la vida, hay dos clases de personas atendiendo a lo que esperan de la misma. Por un lado están los que quieren ser felices por encima de todo, y por otro, los que quieren hacer las cosas bien. Son dos formas de ser muy distintas, y no significa que los del segundo grupo no quieran ser felices. Es solo que a veces deben relevar ese objetivo a un segundo plano.
El amor puede largarse de muchas formas. A veces puede asesinarte. A veces puede dispersarse como el humo, sin que te des cuenta. A veces puede cogerte la mano y con un "te deseo lo mejor" marcharse con paso ligero.
Después de eso, estés muerto o no, siempre te queda un horrible vacío en el pecho. No creo que mi compi de clase pensara en estas memeces cuando hicimos el black.jpg. Pero si habláramos de arte moderno y de surrealismo, os diría que algunos días tengo un black.jpg en el estómago.
Raves
Tenia ganas de escribir desde hace algún tiempo en un blog y cuando me lo comentó Hettar no tuve ninguna duda. Pero me surgieron una cascada de preguntas ya que no tenia ni la más mínima idea de que demonios iba a escribir. Al principio pensé en ir colgando criticas sobre películas ya que me considero aficionado al cine, pero en seguida deseché aquella idea ya que no tengo demasiados conocimientos técnicos y aparte otro nuevo escritor iba a hacer algo parecido. No obstante seguramente caeré en la critica más tarde o mas temprano. Y entonces no se en que estado, ni en que proceso mental tuve una especie de revelación y decidí dedicar mi primer post a las Raves.
Pero...¿Que es una Rave? Simplificando mucho la respuesta: es un grupo de personas,un tanto peculiares rodeado, normalmente de campo. Alejados aunque no demasiado de la civilización. Con música, cuanto más alta mejor, y aunque no es obligatorio es bastante usual el consumo de drogas de varios tipos.
Supongo que hasta aquí hay dos posibles vertientes de lo que ahora estaréis pensando:
- No tengo ni idea de que demonios me dice este idiota pero dice drogas y eso es malo.
-O por el contrario...Ah si! Yo he visto videos de esos yonkis por ahí bailoteando totalmente idos.
Y si no es ninguna de las dos, enhorabuena. Estás un poco más libres de prejuicios que el resto, aunque no sé en que medida esto es bueno. He de confesar que hace no demasiado tiempo yo era de la segunda opinión. No me convencía el cocktail de gente+droga+campo+música con muchos bajos... Me parecía no demasiado prudente, por suavizar la expresión. Y aunque no lo veía muy claro accedí encantado a ir a la primera de mis experiencias raveras. Por varias razones, la principal por que era la despedida de un amigo que se nos iba a estudiar a Bruselas. También por que yo siempre he sido de la opinión de que hay que probar cosas en esta vida. Más vale arrepentirse que vivir una vida monótona y vacía. Pero supongo que cada uno tiene su forma de ver la vida y habrá muchos que lean este post y solo les provoque un completo rechazo. Aun así os animo a que leáis el resto ya que no pienso tratar un tema tan trascendental como este tan superficialmente.
Ya que ahora sabemos un poquito más sobre lo que es una rave os comentaré más en profundidad mis experiencias y mi opinión al respecto. Lo primero fue viajar hasta Etxauri en autobús donde coincidimos unos cuantos amiguetes, unas risas, algo de droga y llegamos a la casa que hacia de campamento base, donde hubo aun más droga y cerveza, por lo que mis necesidades estaban cubiertas, con la cerveza claro...Tras unas pocas horas observando como llovía en el exterior y frustrando nos con el maldito tiempo decidieron llevar la fiesta a un ermita abandona, por lo menos ahí estaríamos cubiertos. Y como no, para cuando llegamos ya había amainado de llover...Pero evidentemente eso no hizo que decayera las ganas de fiesta. Desde que llegamos hasta que nos fuimos pasaron muchas horas. La gran mayoría de estas no las tengo demasiada claras en mi mente, lo que recuerdo con gran cariño y necesidad fueron unas magnificas salchichas salvadoras a la brasa ya cuando estábamos en pleno día, azotándonos un sol abrasador. Más o menos, por lo que he podido escuchar, el esquema de una rave es algo asi.
Mi segunda experiencia fué más o menos igual salvo que, todo hay que decirlo, tuve más coqueteo con las drogas. Lo cual no me arrepiento ya que estaba en buen ambiente, y gracias a eso pude aguantar bastante más de fiesta, bailando y pasándomelo como un enano. Esta fue distinta también ya que había más gente, más desconocidos pero que aun así no decayó el ambiente ni por un segundo.
Quizá lo que más me fascina y lo que me ha empujado a escribir esto es que nunca había experimentado un sensación así en ninguna otra fiesta en ningún otro contexto. Ya, tras la primera, me había quedado con el ambiente que se respira. Yo lo calificaría tras mucho pensarlo, como una total falta de prejuicios por parte de la gente. Cuando la gente te ve bailando, comiendo o incluso hecho mierda en la hierba por que te has pasado o bien con unas cosas u otras, no te mira con desprecio. No te juzga de manera fulminante, pensando que eres despojo o un jodido yonki. Nada de eso, te vé, sonríe y continua la fiesta. Esta sensación se fusiona casi mágicamente con la música, que aunque no es el tipo que escucho ni mucho menos a diario, la potencia de los bajos y los ritmos que se repiten, varían, suben y bajan para pasar otro ritmo diferente gracias a la habilidad del Dj. Es casi hipnótico.
Para concluir quiero desmentir un par de cosas que se dan por hecho cuando se habla de este tema. Lo primero que quiero decir es que no toda la gente se droga, hay gente que simplemente se va con su cerveza o su kalimotxo y se dedica a beber tranquilamente la noche entera. Eso suponiendo que no consideres el alcohol como una droga, me río yo de la gente que bebe hasta el agua de los floreros cayéndose inconsciente por los bares, pero eso si, la droga es malísima...Aunque ese es otro tema que quiero tratar otro día. También me gustaría aclarar que hay de todo, hay gente que tiene un brillante futuro por delante que asiste a raves, hay gente concienciada con la sociedad y evidentemente también hay gente que quizá no acabe demasiado bien...Por último espero que este post os haya abierto un poco los ojos, que no os conforméis con una imagen predeterminada por muy mala que os lo pinten, que vayáis mas allá y que exploréis cosas que nunca jamás os creerías capaces!
P.D: Podría seguir escribiendo bastante más sobre este tema, pero me temo que esto se alargaría mucho. Lo he tratado de resumir, pero si algún día queréis experimentar algo de lo que yo os he tratado de transmitir no dudéis en preguntarme!












