El rincón de Hettar&Hatta Relatos, noticias, sueños, anecdotas…Nuestra vida.

11mar/110

Hacia el Nucleo.

Publicado por Historias de Oscuridad

    Capitulo III.

    Diario de Arton Sitches.

    Día 2 desde el aterrizaje.

    Según mi estudio del lugar, he aterrizado la astronave en un punto sin determinar de los fiordos nórdicos. Debido a la ausencia de sol toda la zona norte de Europa se ha convertido en un increíble glaciar. Un muro de hielo secciona el horizonte hacia el norte y toda la zona está plagada de cuevas gélidas.

    Tras esconder la astronave me he dedicado a explorar la zona. Nada. Ni un signo de vida. Ni animales ni humanos. Las estalactitas de varios metros de altura han sustituido a toda la flora que antes habitaba aquí.

    Un desierto helado.

    Día 4 desde el aterrizaje.

    Ya he colocado los emisores tectónicos. En 6 días alcanzaran las placas, provocando una grieta que me permita acceder al núcleo del planeta. Ahora solo tengo que esperar. En la Astronave aun tengo víveres, y ya he preparado el detonador. Paso las horas recorriendo los diferentes cuadrantes del lugar, comprobando la función de los emisores y rastrando signos de vida.

    Día 10 desde el aterrizaje.

    Hoy es el día.
    Gibert, lo siento.
    Dios, perdóname por el acto que voy a realizar.

    Arton Sitches dejo de escribir en su cuaderno, respiro hondo y cogió el explosivo. Era diminuto, del tamaño de una pelota de Tenis. Por un instante imágenes de cuando jugaba con Gibert al tenis pasaron por sus ojos, y una lágrima que se congelo al instante cayó sobre la mesa, fragmentándose en mil pedazos.

    Arton avanzo lento por los pasillos de la astronave. El acto que tenía que realizar suponía una terrible carga, incluso para el. Era el 4º planeta que tenía que destruir. Pero sería el último. Tenía que serlo, o la muerte de Gibert habría sido en vano.

    Elevo la Astronave, hasta una altura prudente. El terremoto que iba a provocar iba a ser terrible, mejor estar alejado hasta que finalizaran los temblores y pudiera acceder al núcleo.

    Y de pronto, en un instante y como si fuera un espejismo, en la lejanía Arton vio una luz titilar. Una diminuta y minúscula fuente de luz. Perplejo contempla la escena, y ve que el sistema ha detectado vida. ¡Vida!

    Y en ese momento empieza el terremoto.

    El ruido es brutal. La tierra tembló creando una inmensa grieta. Arton no sabe que hacer. ¡No podía haber vida, era imposible! ¡Y menos luz! El Terremoto! ¡La grieta se ensanchaba y se aproximaba hacia el foco de luz!

    Rápidamente se dirigió a la sala trasformadora, y apago de golpe el sistema. Solo esperaba que no fuera muy tarde.

    Volvió a la sala de mandos y dirigió la astronave hacia el foco de luz. La grieta continuaba avanzando, pero con mayor lentitud.

    La astronave cruzo el cielo en segundos, paro sobre el sitio y Arton descendió.
    Era una caverna, o lo que quedaba de ella, ya que el terremoto había provocado un derrumbamiento, y la tierra continuaba temblando.

    "¿Hay alguien ahí?" -grito Arton.

    Y de pronto, de una esquina, apareció un hombre. Tenía aspecto de hambriento, sus ropas estaban destrozadas. Y en su mano tenía una antorcha. El fuego ilumino la estancia. Arton se quedo sin palabras. Y el hombre pregunto.

    "Tu, joputa. No me acercarás en el avión ese a casa, no? Que ya tengo el fuego tío y tengo que comerme a Hettar."

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