Capítulo IV – Astucia

Es lo que a veces ocurre, no podemos hacer nada.

Preludio.
Arrastrado por el agua, Hettar llega a las profundidades del Océano. Sorprendentemente se extraña de que puede respirar con normalidad. Mira sus heridas y sonríe, pensando que se acaba de librar de una señora paliza.

Frente a él se encuentra Agua, quien le saluda con respeto.

-“Hettar, nos están matando. Acudo a tí ya que Bestia es quien te nombro su adalid.
De los Hijos mayores solo quedamos Viento y yo. Y temo que vayan tras nosotros.”

-“¿Y Fuego?” – pregunta Hettar – “Porque al final, si sois los elementos, uno será Fuego, ¿no?”

-“Fuego se sacrifico hace miles de años, cuando se rindió ante los hombres. Dio su poder, perdiendo su vida.”

-“Umh….ya veo. Pues no se me ocurre nada. Como mucho juntarnos con Viento, que a fin de cuentas fue quien me metió en este lío, y ver si entre los tres podemos apañar algo.”

Así pues, Hettar, tras curarse de sus heridas, y Agua fueron a subir a la montaña, donde sopla Viento. Y es aquí donde los acontecimientos tornan más oscuros y cambian…cambian como el viento cambia de dirección.

Desarrollo
Agua y Hettar llegan a la montaña, y se encuentran con Viento.

Viento, a través de su máscara, sonríe. En susurros, se ríe.

-“¡Viento! Venimos para estar unidos, ver quien nos mata, hermano.”- Dice Agua. Pero Viento continua riéndose, cada vez más alto.

Entonces, por el rabillo del ojo, Hettar ve movimiento por detrás. Al darse la vuelta ve a las Furias y a Ira, que les cortan el paso para escapar.

Agua continúa lloriqueándole a Viento, pero ya está claro que es una trampa.

Y Viento para de reír. Lentamente alza sus huesudas manos y se quita la máscara, revelando un rostro desencajado y miserable.

-“¡¡¡NO!!!”- grita Agua – “¡No eres Viento! ¡Eres Astucia! ¡Cómo has podido matar a tu padre y ocupar su lugar!”

-“Antes de nada, Hettar, gracias por traerme a Agua. Es el último que me queda por matar.” – la voz de Astucia es sinuosa, y pronuncia estas palabras con tono calmado, arrastrando mucho las eses. – “Hace años tome la decisión de obtener libertad, algo de lo que nos habían privado nuestros padres desde siempre. No pudimos elegir como dar nuestros dones, y solo servimos.
Así pues urdí el plan de matar a nuestros padres, para poder dejar que el todo fuera libre, y sin dirección.
Engañe a Bestia para que hiciera el primer movimiento, y así maté a Luz. El primero de todos. Y ahora mataré al último.”

Y mirando a Ira, hace un gesto de asentimiento con la cabeza. Ira saca un colmillo y avanza hacia Agua, quien mira amenazador a todos.

En ese instante las Furias cargan contra Hettar. Pero he de reconocer que, teniendo a uno de los padres consigo, la batalla es bastante sencilla. Agua rápidamente reduce a las Furias y a Ira, pero en el último instante de lucha, y aprovechando la distracción, Astucia clava otro colmillo que tenía en el cuerpo de Agua, quien cae al suelo.

Así pues, solo quedan Astucia y Hettar, frente a frente.

Desenlace

-“Enhorabuena.”- dice Hettar. -“Has conseguido la libertad que querías, y ahora estas solo.”

-“¿Solo? No te equivoques, no estoy solo. Tengo a toda la humanidad. No me rendiré a ella, si no que les daré mi ser para que conspiren, traicionen y duden. Esa es mi victoria, y nada puedes hacer. Acabe con los hijos de luz que quedaban cuando te atrapo Tierra, y con Bestia encerrado corromperé a la humanidad hasta que esta perezca.”

Y con estas palabras, lentamente empieza a desvanecerse, arrastrado por el viento. Convertido en polvo impregna en segundos el mundo, y su sonrisa se pierde en el silencio de la montaña.

Hettar mira alrededor. Esta solo él. Mira al cielo, y seguido al horizonte.
-“Joder, ahora a bajar otra vez la dichosa montaña…”
-Fin-

Epilogo – Orígenes, hijos
El otro día me pidieron explicar un poco la ramificación básica de las Historias de la Luz.

Para empezar, en el inicio, existió La Madre, que pario a 6 hijos.
Estos eran Tierra, Fuego, Agua, Viento, Luz y Tiempo. Estos, para poder dar más vida al mundo, crearon otros hijos.
Tierra: Bestia, Gema,
Viento: Alma, Astucia
Fuego: Ira, Acero, Deseo
Agua: Saber
Luz: Astro, Fuerza, Furias

Esta historia, ahora ya completa, estaba pensada para ser el guión de un corto. Pero como siempre, es complicado sacar proyectos si te embarcas en muchos.
He de reconocer que no es el final que había pensado, pero no me parece un mal final. Hay veces en los que no sabes diferenciar que está bien o que está mal, más refiriéndose a poderes superiores.

Un pensamiento en “Capítulo IV – Astucia

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