Fin de las Historias de Oscuridad – Luz

Capítulo IV. Episodio V. FIN.

-“Abandoné mi humanidad. Lo hice porque necesitaba ver más allá, atisbar el tapiz del tiempo y saber que está por venir.

El primer robabombillas vino a la tierra antes de que el sol fuera cegado, antes de la oscuridad. Herido, fue capturado.

Científicos del plantea lo estudiaron, aprendieron de él.

Entonces empezó la invasión. Sin saber los motivos, la oscuridad llego a la tierra.

En un acto desesperado, crearon dos cuerpos basándose en la dureza y la constitución del primer robabombillas. Tú, Hettar, eres esa creación. Y la mujer que esta a tu lado también lo es.

Por desgracia todas las mentes que conocían los robabombillas o tu existencia fueron los primeros en caer. Y desapareciste.

Ahora debéis viajar donde apareció el primer robabombillas. Pensar cómo acabar con esto.

Estas son las palabras de la vidente.

Hettar, consciente de estas, se dirige con la asesina al lugar donde nació.

El porqué debe acabar con esto.
Ella porque es quien ha protegido a Hettar siempre, porque sabía la verdad.

En un lugar ya olvidado, oculto bajo cimientos, se encuentra el cadáver del primer robabombillas, la mesa donde crearon a Hettar…y lo más importante…la nave con la que el primer robabombillas vino a la tierra.

Saltemos en el tiempo unas horas. Hettar está montando en la nave, mientras la asesina custodia la entrada. Nadie entrará.

-“Escúchame. Nunca has pronunciado una palabra. Gracias por salvarme. Hay miles de cosas que me gustaría hablar contigo. La muerte de Erin. Las muertes que provocaron que te conociera. Todo lo que sabes.
Pero ya habrá tiempo.
Voy a montar en esa nave. Tu quédate aquí, custodia este lugar. Y cuando todo acabe, ayuda a la gente.”

Hettar se da la vuelta y se monta en la nave. Tiene un destino al que ir.

*Que vas a hacer Hettar. La batalla se encuentra abajo, en la tierra*
“Yo no voy a la batalla.”
*¿Entonces donde irás?*
“A acabar con todo esto. ”

Silencio

*¿Y cómo piensas hacerlo?*
“La gente no resucita, no tiene dos vidas. Yo morí, y por tanto estoy muerto. Solo me han dado unas horas más para comprender mi muerte y descubrir que he de hacer. O mejor dicho, para hacer que mi muerte valga para algo.”

La nave surca el espacio. Se aleja rápidamente de la Tierra, dejando atrás Venus.

Lentamente se ve como el oscuro sol, apenas tenue, se va haciendo más y más grande.

*Entonces este es el final que has elegido.*
“¿Final? No es el final. Es el inicio, es la esperanza. Es dar una oportunidad a la Tierra, una forma de destruir la oscuridad.”

En la mente de Hettar todo está en paz. Todos los pequeños Hettar de su cabeza están bebiendo champan. Unos se abrazan y lloran. Otros miran a su destino con rostro severo. Un par están vomitando de todo lo que han bebido.

“Adiós Erin.”

Silenciosa, la nave se aproxima más y más al sol. Y tras atravesar el muro que los robabombillas crearon, cae al sol. Y en ese instante, una reacción desmesurada empieza a provocar oleadas solares, destruyendo y quemando por completo el muro. Lentamente, viajando a la velocidad de la luz, un rayo de sol se abre camino.

En la tierra, rodeada de oscuridad, una mujer con los ojos vendados alza su rostro al cielo. Los robabombillas, incapaces de acceder al interior de la tierra, arrasan con todo lo que encuentran. Se aproximan y rodean a la mujer.

La mujer alza los brazos, y empieza a soltar el nudo de sus vendajes. Lentamente, como si tuviera todo el tiempo del mundo, empieza a retirar el vendaje. Cuando termina, unos ojos verdes vuelven a mirar al cielo. Y en ese instante, ese rayo de sol que estaba viajando por el espacio alcanza la tierra. Los primeros ojos humanos que ven la luz del sol en años.

Y entonces más rayos empiezan a llegar. La luz vuelve. Y los robabombillas empiezan a caer cuando la cálida luz les impacta.

Epilogo.

Han pasado muchos años, y la batalla continua. Pero es más sencillo con luz.
La humanidad lucha por su tierra, por recuperar sus hogares. Los robabombillas se están extinguiendo. No pudieron volver al espacio, apenas pueden pelear a la luz del día. La vida continúa, y la luz la acompaña, guiándola y enseñándole el camino.

¿Y cómo pudo ser que volvió la luz? Todos se hacen esa pregunta. Pero solo dos personas conocen la verdad. Una de ellas lucha. Otra guía.

-Fin-

Historias de Oscuridad – ¿Y ahora qué?
Rondaba el año 2008, no recuerdo el mes, cuando empecé a escribir las Historias de Oscuridad. En este cuento que tanto he tardado en escribir hay posts que son malísimos, algunos que se salvan y una historia general un poco extraña con un montón de dudas y cabos sueltos.

Pero ya han terminado, para bien o para mal. Aunque esto no es el fin. Aun falta un último trayecto más para que los Robabombillas, Minión, Arton Sitches, el Emperador, Erin, la Asesina y sobre todo Hettar tengan el descanso que se merecen. Una recopilación y revisión para subir la historia completa y en orden.

Espero que a mis lectores de Oscuridad os haya gustado la historia.
A Garci, que siempre se ha reído cuando ha salido Minion, el buscador del fuego.
A David, que me siguió la historia desde el principio, en una época en la que era yo quien no tenía luz.
A Ender, que siempre ha depositado esperanza en que Hettar resucitara.
A Caballo, en quien me inspire para crear a Arton Sitches en mi mente.
Y a todos los demás, me encantaría daros una frase a cada uno, pero sois más de los que me esperaba que leyeran estos relatos.

Gracias por haber leído Historias de Oscuridad.

Un pensamiento en “Fin de las Historias de Oscuridad – Luz

  1. Caballo

    Es un honor haberte servido de inspiración para un antihéroe ambiguo.

    Y felicidades por la conclusión del proyecto, aunque me imagino que aún dará un par de coletazos finales.

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