Sentimientos encontrados y enfrentados

Capítulo IV. Episodio IV.

Arton y Minion se miran, sobrecogidos. Se encuentran en la nave, sobrevolando las hordas de robabombillas que se aproximan a la brecha.

Saben que están solos. Tras la conversación en la que cada uno conto su historia a Hettar, la mujer de los vendajes informo que Hettar debía hacer un viaje, junto a la asesina, para cumplir un objetivo que acabaría con los robabombillas. No obstante la grieta provocada por Arton ponía en peligro el plan, ya que si tan solo un robabombillas alcanzaba el centro de la tierra todo estaría perdido.

Así pues Arton y Minion se montaron en la Astronave y pusieron rumbo al norte.

La nave avanza hacia la brecha misma. Y justo cuando están alcanzando su destino, donde deben parar las hordas, algo les hace temblar. Sobre la brecha, esperándoles, hay otra nave. Una nave extraña, alienígena. La nave de los robabombillas.

Una comunicación de la nave enemiga empieza a través de los altavoces. Al principio son chasquidos, miles de chasquidos. Pero una voz humana surge de entre los chasquidos.

-“Arton, cuando tiempo…”

Arton palidece. Minion le mira. Con voz temblorosa Arton pronuncia un nombre que hasta ahora solo había podido escribir en su diario de bitácora.

-“Gibert…..”

El comunicado continúa.

-“Esta nave es tan valiosa como la tuya, ya que debe continuar volando para poder huir de este maldito planeta. Os ruego que descendáis, así podremos enfrentarnos como humanos, uno contra otro.

Si no acatáis pronto, nos enzarzaremos en un combate sin sentido, y los nuestros alcanzarán la grieta. Ese será el momento en el que habréis perdido toda esperanza.

Te estoy dando una oportunidad Arton, no como me la diste tu a mi cuando me abandonaste en aquel planeta. Tenéis un minuto para decidir.”

El comunicado termina. Arton esta temblando. En su mente se gesta un temor insondable, lleno de dudas, confusión y arrepentimiento.

-“Eh, no te vayas a mear encima colega. Hemos venido para joder la puta grieta esa, ahora no vayas a echarte atrás por esa mierda. Bajamos, nos los cepillamos y a otra cosa.”

Arton respira. Sabe que Minion tiene razón. Así que trata de calmarse, se traga su culpabilidad y pulsa el botón para descender. Ambas naves descienden a la vez.

Minion y Arton salen de la nave y se sitúan en el centro de la explanada. Ven como la compuerta de la otra nave se abre. Durante un instante Minion y Arton dejan incluso de respirar. De la nave bajan 3 Robabombillas increíblemente grandes. Nunca han visto algo igual. Y tras ellos, mutado y extraño, desciende una criatura nunca vista.

Como si su cuerpo se hubiera fundido con una criatura arácnida de una forma malvada, forzada. Una autentica aberración, un hibrido entre robabombillas y humano. Gibert.

Arton cae al suelo de la impresión. Nunca habría esperado eso. Su mente ya ni siquiera esta ahí. Solo recuerda a Gibert, aquel planeta donde vio a los robabombillas actuar por primera vez…

Gibert salta, avanzando hacia ellos rápidamente. Con intenciones homicidas alza sus garras. Y estalla la pelea. Minion empieza a lanzar llamaradas a diestro y siniestro, haciendo retroceder y esquivar a Gibert. El combate entre Gibert y Minion es espectacular. No obstante, y a pesar del fuego, el poder de Gibert es claramente superior. Y por un instante Minion se da cuenta de esto.

-“Arton, ha sido cojonudo conocerte, gilipoyas”.

Y en un golpe de Gibert, que debía ser repelido por las llamas, Minion queda atravesado por sus garras. Inerte, Gibert alza el cuerpo de Minion, riéndose a carcajadas que suenen más como a graznidos.

Arton mira con los ojos llenos de lágrimas la escena. Ve el fin, el viaje que han hecho para nada.

Y en un instante, ocurre. Minion, ya apenas vivo, agarra las garras de Gibert, y en un instante el Hibrido queda cubierto de llamas. Chillando de dolor, suela a Minion y empieza a correr sin sentido, ardiendo, con la suerte de chocar con otro de los robabombillas que había descendido de la nave, que empieza también a arder.

Arton corre hasta el cuerpo caído de Minion.

-“He sido un incapaz. Abandone a Gibert, y no he sido capaz de luchar contra él. Y no he luchado a tu lado. Pero cumpliré la tarea que tengo, impediré que los robabombillas accedan a la grieta.”

Arton corre hacia su nave, mientras los robabombillas tratan de evitar, a toda cosa, que Gibert, aun vivo y muriendo por el fuego, les alcance. Rápidamente arranca la nave, se eleva, y acelera a máxima potencia hacia la grieta.

-“Solo existe esta forma… Lo siento Gibert. Gracias Minion.”

La nave de Arton colisiona agresivamente contra la grieta, explosionando ruidosamente. Por un instante parece que no ha ocurrido nada, pero de pronto se escucha un temblor en la tierra. Lentamente una avalancha de rocas, provocadas por la colisión, empieza a caer. Y en apenas unos instantes la avalancha deja cubierta de tierra y roca toda la grieta.

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